Voy a quererte sin preguntas

Acabo de terminar el libro 20 Mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne, y me ha encantado el final, cuando comenta que al fin hay alguien que puede responder a la pregunta arrojada en Eclesiastés: ¿Quien a logrado nunca sondear las profundidades del abismo?” y la respuesta que hay… El capitán Nemo y yo.

Tengo que reivindicar mi comentario de hace unos días, con respecto al libro del lobo estepario, pues es verdad que el libro al final da un giro impredecible y cuando piensas que el susodicho se quitara la vida sin remedio alguno, encuentras una propuesta interesante en la percepción de la vida.

Bienvenida

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más docil
ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

Mario Benedetti

Los días tranquilos, entre la facultad, la natación y el ‘trabajo” se disfrutan de mejor manera estos ratos libres. Apenas puedo creer que hace tiempo, el mismo libro me causara tedio terminarlo. En definitiva tengo que evaluar si algunos de los libros ya leídos, que termine por disciplina deben ser leídos nuevamente. A veces es bueno detenerse y ver el reloj, y pensar que ya es tarde… y tomar la decisión de dejar de escribir e ir a dormir.

Buenas noches.

🙂

9 comentarios sobre “Voy a quererte sin preguntas

  1. me pasó lo mismo con 100 años de soledad… menos mal que uno se toma el tiempo para volver a leer, para volver a sentir… para no cerrar la portada del libro para siempre. Un abrazo! Muy lindo tu escrito!

  2. También acabo de terminar de leer a Julio y de acá, al buscar la frase del Eclesiastés me encontré con Benedetti y tu relato. La misma disciplina y el mismo sentimiento de encontrar nuevas cosas en lo ya pasado. La misma nostalgia nerviosa llevada a la punta de mis dedos que me colocan la cabeza fría de pensar en cómo estoy llevando mi vida.

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