Mas grandes.

 

Y aunque fue bajo la lluvia que inventamos ese beso
la tormenta no nos pudo detener
Los dos prometimos no vivir en el pasado
y a vivir la vida por primera vez

Trazamos el camino en contra del destino
y nunca nos vencimos porque somos
mas grandes que el amor

Me encantaría un bar donde, en vivo, hubiera este tipo de música. Justo ahora me estoy imaginando cuanto le disfrutaría. Ya me vi, ya me vi (como dicen por estos rumbos y en esta época… o en mi época que viene conmigo).

Seguramente sera un lugar para chavorucos (Giovanna Romo por si te preguntabas el nombre de la modelo).

La Luna

IMG_0125

EOS rebel t6, EFS 55-250mm, Velocidad de obturación 1/100, Abertura F8, ISO 100, Promedio ponderado centro, Autocorrección (luminosidad y contraste) OFF, Enfoque manual, AEB 0, Sin tripié

En mi segundo día experimentando con la cámara. En mi primer día de mis 35 años, con 34 recién cumplidos. Con la mente mas interesada en conseguir mejores fotos y objetos de captura, que en asegurarme un futuro.

 

 

TBT

winamp itunes

¿Recuerdan el WinAmp? Al poner el visor miniatura (el cual recordaba era diferente en el iTunes) la apariencia me trajo a la memoria aquel reproductor.

Pensaba estaba muerto el proyecto pero aparentemente lo han resucitado, voy a desempolvar esos respaldos en mp3 que tengo guardados y a ahorrarme las suscripciones de Google y Apple, total a fin de cuentas escucho casi lo mismo que escuchaba desde entonces (y eso lo noto ahora que estoy viendo la lista de reproducción).

Bueno, después de procrastinar por unos minutos, regreso a mi tarea de certificación Green Belt.

Las gentes que viajan…

Las gentes que viajan adquieren una

forma fragilísima de belleza.

 

Por algunas horas se transforman en algo

singular, y viven agudamente;

descubren extraños sentimientos

que no sospechaban que pudieran

tenerse, y caminan como dichosos.

 

En las estaciones de los trenes,

mientras esperaba, he vivido

horas melancólicamente ricas.

 

He visto partir a las gentes,

y no estaban solas: se sumergían

en su larga noche de viaje,

llevando en su sangre la pureza

que dan las distancias y los adioses;

pobladas de bocas y de miradas,

se purificaban como si fueran

a entrar en un templo o en un combate.

 

Y he visto regresos y llegadas, abrazos

de amor entre gentes que no se amaban;

pero, sin embargo, el amor lucia

en ellos, brillaba evidente.

 

Y los que regresan sin que nadie

los espere viven también; trajeron

una soledad mas limpia, un tesoro

de pueblos hallados, de noches descubiertas.

 

Y cargan sus viejas valijas,

y sus bolsas llenas de fruta

que es igual a la que comen a diario;

pero que ha de darles un sabor de cosas

buenas, de placer incomparable,

al llevarlos, plácidos, al recuerdo

de los vendedores en el camino,

de las casas lúcidas en la sombra lejana.

 

Y los que regresan y los que parten

se confunden: todos llevan con ellos

una sensación de heroísmo,

una lumbre tenue que se funda

en su corazón, y se derrama

y enciende sus rostros atónitos,

poblados de pérdidas y esperanzas.

Rubén Bonifaz Nuño

Ortega, J.. (2001). Antología de la poesía hispanoamericana actual. México: Siglo XXI.

Ven

Ven, mi amor, a la tarde de Aniene
y siéntate conmigo a ver el viento.
Aunque no estés, mi solo pensamiento
es ver contigo el viento que va y viene.

Tú no te vas, porque mi amor te tiene.
Yo no me iré, pues junto a ti me siento
más vida de mi sangre, más tu aliento,
más luz del corazón que me sostiene.

Tú no te irás, mi amor, aunque lo quieras.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras,
Aun yéndote, mi amor, jamás te irías.

Es tuya mi canción, en ella estoy.
Y en ese viento que va y viene voy.
Y en ese viento siempre, me verías.

Rafael Alberti