Aguijón

Últimamente me han dado dolores en el pecho, me preocupa (un poco) que sea el corazón. También pienso que si lo es y esto se termina, no sería tan malo.

No es que lo deseé, simplemente no le tengo miedo y no veo como le pudiera evitar, más allá de lo que ya estoy haciendo (ejercicio, alimentación, cuidados).

Son como calambres, pequeños, a veces duran más a veces poco. Lo que sí han cambiado mucho es en la forma que veo los días, el esfuerzo que pongo en las cosas, la forma en que me cuido y quiero a los míos (amiges y familia). La manera en que dejo ir, las muestras de cariño sin temor a que se espanten (a veces se espantan). La forma en que me acerco a Dios, no por el después, sino por el ahora.

Por otra parte, de haber sido más inteligente, no hubiera tenido que sentir estos eventos para sensibilizarme. Ya estamos aquí, es lo importante, si eso es solo pasajero y se quita con lo que he estado haciendo, escribo para no olvidar el cambio que hizo en mi esté aguijón en la carne.

Alicia y el conejo

– ¿Pero tú me amas? – Preguntó Alicia.
– ¡No, no te amo! – Respondió el Conejo Blanco.

Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.

– ¿Lo ves? – Dijo el Conejo Blanco. Ahora te estarás preguntando qué has hecho mal, para que no consiga quererte al menos un poco, qué te hace tan imperfecta, fragmentada. Es por eso que no puedo amarte.

Porque habrá días en los cuales estaré cansado, enojado, con la cabeza en las nubes y te lastimaré. Cada día pisoteamos los sentimientos por aburrimiento, descuidos e incomprensiones.

Pero si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de pura alegría alrededor de tu corazón, mis débiles dardos se harán letales y te destruirán. La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo : «evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma». Por eso Alicia no, no te amo. No puedo hacerlo.

Fragmento de “Alicia en el país de las maravillas” de – Lewis Carrol

Dependencia.

Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.

Proverbios 3:5-6 (NTV)

El mundo enseña que la dependencia no es conveniente, vuelve tóxica una relación. El gurú, de moda, te aconsejara que confíes en tus capacidades. Pero El de arriba nos enseña, que el problema no viene con la dependencia, sino con el objeto de tu dependencia. ¿En qué/quién estas confiando?