El primer beso.

(Aquí va la foto del beso)

Yo ya me despedía…. y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente
mientras tu te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.
Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera,
y aún más te sonreí… Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»

Amado Nervo

(Y aquí va el texto que no puedo/debo escribir/publicar)

Las gentes que viajan…

Las gentes que viajan adquieren una

forma fragilísima de belleza.

 

Por algunas horas se transforman en algo

singular, y viven agudamente;

descubren extraños sentimientos

que no sospechaban que pudieran

tenerse, y caminan como dichosos.

 

En las estaciones de los trenes,

mientras esperaba, he vivido

horas melancólicamente ricas.

 

He visto partir a las gentes,

y no estaban solas: se sumergían

en su larga noche de viaje,

llevando en su sangre la pureza

que dan las distancias y los adioses;

pobladas de bocas y de miradas,

se purificaban como si fueran

a entrar en un templo o en un combate.

 

Y he visto regresos y llegadas, abrazos

de amor entre gentes que no se amaban;

pero, sin embargo, el amor lucia

en ellos, brillaba evidente.

 

Y los que regresan sin que nadie

los espere viven también; trajeron

una soledad mas limpia, un tesoro

de pueblos hallados, de noches descubiertas.

 

Y cargan sus viejas valijas,

y sus bolsas llenas de fruta

que es igual a la que comen a diario;

pero que ha de darles un sabor de cosas

buenas, de placer incomparable,

al llevarlos, plácidos, al recuerdo

de los vendedores en el camino,

de las casas lúcidas en la sombra lejana.

 

Y los que regresan y los que parten

se confunden: todos llevan con ellos

una sensación de heroísmo,

una lumbre tenue que se funda

en su corazón, y se derrama

y enciende sus rostros atónitos,

poblados de pérdidas y esperanzas.

Rubén Bonifaz Nuño

Ortega, J.. (2001). Antología de la poesía hispanoamericana actual. México: Siglo XXI.

I wish you enough

I wish you enough sun to keep your attitude bright.
I wish you enough rain to appreciate the sun more.
I wish you enough happiness to keep your spirit alive.
I wish you enough pain so that the smallest joys in life appear much bigger.
I wish you enough gain to satisfy your wanting.
I wish you enough loss to appreciate all that you possess.
I wish enough “Hello’s” to get you through the final “Goodbye”.

I wish you enough.
Just enough

Gummi LaTeX

Hace poco recordé (dos cosas) la primera es a un compañero docente que realizaba sus exámenes en una aplicación, la cual de entrada me parecía complicada. Pero tenían sus PDF un formato muy nítido y claro, muy profesional. Algo que no había podido conseguir al exportar desde un MS Word o un OpenOffice

La razón por la cual me acorde de eso fue que en las aplicaciones sugeridas de Ubuntu se encontraba una  aplicación para las publicaciones científicas. Un editor de LaTeX.

gummi

Por supuesto que lo mostrado no es precisamente el uso mas científico que se le pudiere dar al programa. Pero es entretenido, y el entretenerse es la clave para aprender cosas nuevas.

La segunda cosa que recordé, al enterarme que LaTeX es utilizado para la creación de libros, es exactamente eso: un libro inconcluso, mi libro inconcluso de Termodinámica. Espero pronto ponerme las pilas de nuevo.

*Realmente no necesita de la fila 2 a la 7 para hacer la figura, ni de la 9 ni del \LARGE, pero se ve mejor. La parte que me resulto complicada fue hacerlo funcionar a partir de un ejemplo que encontré en la red (un blog aparentemente abandonado). Ya que el ejemplo no funcionaba en la versión actual de GUMMI. Pero no te complicare demasiado la vida, aquí esta el código.

\documentclass[a4paper]{article}

\usepackage[utf8]{inputenc}
\usepackage{caption}
\usepackage{graphicx}
\usepackage{wrapfig}
\usepackage{shapepar}

\renewcommand{\familydefault}{\sfdefault}

\begin{document}

\LARGE \heartpar {Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
y veras qué hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete
y ya.}

\end{document}

Ya solo falta que me ponga las pilas y me de mas tiempo para terminar ese libro. Pero mientras tanto lo pondré en la lista de las cosas que no haré hasta que se me terminen las excusas. Ya es hora de dormir.

El futuro

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en el gesto
de elegir el menú, ni en la sonrisa
que alivia los completos de los subtes,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.

Me enojaré amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.

No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Julio Cortázar

Ella lo sabe.

Fiel a mi costumbre intento pasarte de largo,
Por temor a que mi piel recuerde,
Que murió en tus brazos.

La fe se me escapo contigo,
Perdieron rumbo mis zapatos,
Y a la deriva a veces lloro
Imaginando, todo lo que no pasamos.

Trate
con mas pena que gloria
olvidar tu espalda,
Pero mi cuerpo en otros brazos
Terminaba, por trazar tu mapa.

Tu nombre me quebró el silencio,
Se me escapo de madrugada,
No he dormido y por error
Le suplique a la noche que te regresara.

Llueve en el silencio ausente,
De mis desengaños,
Porque el olvido no me deja reescribir,
La historia fuera de tus brazos.

Y ella lo sabe,
Y no dice nada,
Ella lo sabe,
Que tras de tu recuerdo un día,
Se me fugo, el alma.
—-
Canción Ella lo sabe
Interprete Edgar Oceransky

Solamente esta un poco editada