Música

En la universidad, entre otras cosas, jugaba americano en el equipo de la facultad. Los entrenamientos eran intensos, después de sufrir y sudar uno se ganaba la comida en el comedor universitario (un vale de comida). Como estudiante foráneo es genial, comíamos como perros callejeros (mucho y muy rápido) como si no hubiera un mañana.

Yo vivía en una casa grande, la rentábamos once, nos habíamos puesto de acuerdo para eso. Eramos parte de un grupo universitario llamado Vida Estudiantil, el objetivo era promover valores en la universidad, y fuera de la universidad nos juntábamos a estudiar la Biblia. Teníamos las reuniones en la casa que habíamos rentado con ese propósito.

Bueno, ¿que tiene que ver el americano con Vida Estudiantil? absolutamente nada, solo es el contexto. Un día se junto la salida de mi entrenamiento con un evento de oración en la casa, es decir, yo llegaría a medio evento. Y por si fuera poco llegar tarde, también se junto con que algo no me hizo bien, quizá del desayuno o quizá la comida.

Algo andaba mal dentro de mi, y no me refiero emocionalmente, cuando iba en el camión de regreso (La Ruta 1 en Monterrey), me dieron unos retortijones horribles y lo digo así porque, bueno, somos humanos y al que no le ha pasado significa tiene mala memoria (o no es humano).

Yo iba poderoso, usare ese eufemismo porque la otra palabra se escucha mal. Estaba aprovechando el camión tenía la música a todo volumen, aún recuerdo era la canción de Vicente Fernandez de “estos celos”. En las ultimas cuadras, en la recta final, me dije a mi mismo; aprovecha, saca todo lo que tengas, total no se va a escuchar. Y saque, a diestra y siniestra (pues hay que inclinarse para un lado y el otro) todo lo que tenia guardando.

Las personas que iban dos lugares adelante se movieron más adelante, yo supuse que estaban por bajarse también. Me levante y pedí la parada, el chofer detuvo en ese mismo instante el camión, en lugar de llegar hasta la parada. Afortunadamente quedo justo en mi casa, a donde tenia que llegar. Y me baje contento porque las cosas me estaban saliendo bien.

Apenas di unos pasos dentro de la casa, me di cuenta que la música continuaba sonando… Pues resulta que traía audífonos y no me había dado cuenta. Me dio un ataque de risa, y mi entrada discreta al lugar, no pude ser realizada.

El camión no traía más música que la que iba haciendo yo, con el instrumento de viento. Cada que tomaba el camión rogaba al cielo para que no me reconocieran. Tal vez el amor de mi vida iba en el camión y yo le ahuyenté.

El viernes pasado

Hace poco tiempo, una vecina murió. Se habrán dado cuenta si leyeron la entrada anterior.

Incineraron su cuerpo, según comentan sus hijas cuando me preguntaron por los hechos poco después, me dicen fue declarado un paro cardíaco, y que ellas sospechan de algo más feo (algo no natural, algo provocado). Pero, un paro cardiaco no es incinerado, ni un asesinato.

Tengo una nueva teoría, solo viendo hacia atrás puedo correlacionar los eventos.

1) Cuando llegamos a este lugar, en Monterrey, Blanca (la vecina de enfrente) fue amigable con nosotros, nos presentamos y ella nos procuro con detalles, un par de veces a preparar la comida (no teníamos la cocina instalada) y cosas así. Cuando venia J. Se estacionaba frente a su casa, y todo bien.

Un día, al estacionarse, nos pidió que no lo hiciéramos pues esperaba visitas. Sus hijos irían a visitarla, y lo hicieron. Prácticamente esa fue la última vez que la vimos. Posiblemente la visitaron por su cumpleaños o alguna otra excusa, ya que no era ningún día feriado.

2) Estuvimos (y estamos) trabajando desde que nos despertamos hasta que eran las dos o tres de la mañana. Durante unos días me sentí débil, lo atribuía a las largas jornadas del proyecto. Estábamos en las pruebas y acondicionamiento del lugar.

Regresando al asunto de las vecinas; esas dos vecinas se frecuentaban mucho, Adriana y Blanca. Cuando terminamos los preparativos, después de recuperarme, crucé la calle porque quería regalar la una orden de boneless a Blanca, pues nos había dicho que cuando estuviera funcionando le gustaría probarles, pero nadie atendió.

Al día siguiente, hago lo mismo. Sale alguien, no lo conocía, y me da la noticia de que había muerto en la madrugada, en el hospital. Era uno de sus hijos, que la habían ido a visitar.

3) Al siguiente día, estaba una persona mayor parada frente a mi casa, o muy cerca de, de pie y recargada en el poste. Noté que se estaba durmiendo, y para evitar se fuera al piso lo desperté preguntándole “¿señor, se encuentra bien?”. Se incorporó y me dijo que venía a los rezos (rosario/novenario), que era el hermano de Blanca, y que otro hijo de la señora (su sobrino) ya había muerto poco antes que ella (COVID) y había otro en el hospital en ese momento. El, al hablar conmigo, lo hizo desde donde estaba (aún antes de contarme todo esto), y yo desde dentro del porche.

Por fortuna para la familia, su familia, alguien entró en razón y cancelaron esa reunión. La casa está sola desde entonces.

De verdad, evita ver a tu familia en estas fechas especiales. Demuestra tu cariño no visitándolos y siendo la voz de la razón entre tantos ignorantes. Si esa reunión no se hubiera realizado, en esta cuadra habría cuatro personas más.

Something stupid (II)

I know I stand in line
until you think you have the time
to spend an evening with me

And if we go some place to dance
I know that there’s a chance
you won’t be leaving with me

And afterwards we drop
into a quiet little place
and have a drink or two

And then I go and spoil it all
by saying something stupid
like I love you

I can see it in your eyes
you still despise the same old lines
you heard the night before

And though it’s just a line to you
for me it’s true
and never seemed so right before

I practice everyday
to find some clever lines to say
to make the meaning come true

But then I think I’ll wait
until the evening gets late
and I’m alone with you

The time is right, your perfume fills my head
the stars get red
and oh, the night’s so blue

And then I go and spoil it all
by saying something stupid
like I love you

The time is right, your perfume fills my head
the stars get red
and oh, the night’s so blue

And then I go and spoil it all
by saying something stupid
like I love youI love you

I love you
I love you
I love you
I love you
I love you


Hace un par de días me pregunta mi amiga S. que sí recordaba el blog que (ella) tenia. Y ya que no le actualiza desde el 2016, apenas y recordaba. Me di a la tarea de encontrarlo y no lo encontré… hasta que por accidente di con el blog, en la búsqueda de otro asunto.

Cuando lo encontré, me di a la tarea como buen amigo, de leer completo el blog. No tarde mucho, eran unas 16 entradas, y a causa de eso sentí curiosidad por saber el numero de entradas en mi blog (542 incluyendo esta entrada).

Abrí la primer entrada, que fue escrita un 16 de marzo en el 2006, me encontré con él yo del pasado; “¡¿Cómo estas iluso?!” me habría dicho de poder haberlo hecho… entre saludo, pregunta y aseveración expresiva. Continue avanzando en el tiempo, leyendo las entradas siguientes, note vínculos rotos e imágenes que no se mostraban, otro nivel de redacción y de ortografía. Obvio, sería extraño/anormal que no fuera de esa manera, ya que cambiamos con el tiempo por lo aprendido, las alegrías, las tristezas, lo perdonado, lo superado y lo olvidado… por el paso de la vida.

Me vi tentado a modificar publicaciones… a corregir detalles. Sería una labor titánica tratar de hacer el trabajo de revisor de textos (a un blog que ha pasado por años). Simplemente la lectura y después analizar la redacción de los mismos. Tal vez por evadir todo ese trabajo, el cerebro y corazón, encontraron la excusa perfecta para no hacerlo: alterar las entradas antiguas, sería alterar la memoria de lo que se ha sido. En consecuencia, desistí de mi idea original al ver los herrores ortográficos (si, con H de horrores, que ahora algunos son intencionales).

¿Qué relación tiene la canción de “something stupid” (alguna estupidez) con este texto? Bueno, simplemente en una de las primeras entradas me encontré con esta canción (traducida). Me agrado leerme y la sensación al leer esa entrada. El recuerdo agradable que de pronto llega al pensamiento. Y al mismo tiempo encontré curioso lo siguiente; aunque actualmente (al menos eso se presume en las redes) estamos temerosos de decir lo que sentimos y no nos expresarnos por temor a espantar a la otra persona. Lo adjudican (en las redes) a la “época actual”. Sin embargo, esta canción expresa ese temor desde hace mucho, mucho tiempo. En mi caso, esta registrado, al menos desde el 2006. Y con la certeza que siempre encuentro el momento, inoportuno, para decir something stupid.

Tomando (refresco) en casa.

¿Han sentido ese deseo de escribir pero NO tener la menor idea de qué escribir? O mejor dicho, que podría ser menos comprometedor (después de todo tengo mi nombre asociado al blog).

Desventajas al hacerlo de ese modo, supongo. O un poco de “tabú” de mi parte, es complicado quitar de la mente que esperan seas un ejemplo en todos los aspectos (siendo docente universitario) y me refiero a las autoridades. Como sea, escribiré algo, veamos que sale (en lo que sale esa costilla del horno eléctrico).

Hace poco nos llamaron a una junta, con el director de la carrera, donde nos dejo en claro que no podríamos ser vistos (o salir) con estudiantes, lo cual es curioso porque hizo que nos volteáramos a ver entre los docentes (por generalizar) y nos preguntáramos ¿y ahora quien metió la pata? (bueno, al menos eso yo pensaba al ver la cara de mis compañeros, es decir en eso no tengo cola que me pisen).

Hay algunos alumnos que tienen gustos alegres, y se me ocurre decirle a A. (otro docente), “lo lamento A., ya no podrás seguir con lo de NOMBREDELALUMNOALEGRE” y pues claro, al menos hasta donde se no hay nada, solo que el alumno es un poco coqueto con A. (y con otros docentes y alumnos mas). Mi comentario genero risas a los asistentes.

Después, se derivo la conversación a que tampoco podíamos tomar en publico (pues podría ser mal visto, en caso de que nos tomaran una foto) a lo que N. (una docente) pregunto “¡¡¿entonces dónde podré hacer eso?!!” (bueno, mas o menos, lo que recuerdo). A lo que comente; “¡pues en el closed!” y hasta el día de hoy y hasta que alguien meta mas la pata que yo, me agarran de carrilla (harán/hacen/hicieron mofa de mi comentario, tergiversando el sentido real de lo que dije). Solo quería decir que debían hacerlo a escondidas, o mejor dicho, discretamente.

Posiblemente, esta no sea la manera mas discreta de aplicar lo mencionado en la junta, ¡pero venga! Al menos no es una foto en un lugar publico (y tampoco salgo yo). Solo mi perrita, mi copa (con refresco de manzana muy espumoso) y este escrito en proceso.

Nota: Esta publicación paso por censura, actualmente es la versión original (salvo por este dato curioso). La carrera, posiblemente en la universidad hay un control orwelliano sobre los contenidos en las redes tanto de docentes como de alumnos y sobre sus vidas personales.

Por ejemplo, cuando se inauguro un centro de computo en la universidad y llevaron alumnos para llenar el lugar, la persona que dio el discurso de apertura, mientras hablaba se le escapo un estornudo (y aunque no recuerdo ni lo que dijo, ni quien era) si recuerdo que era de origen asiático… Algunos alumnos estaban grabando con el celular, uno de ellos después publico el video en Facebook diciendo/escribiendo “ya valió madres esto” (haciendo referencia al COVID-19, cuando apenas llegaban noticias de China, y nos parecían tan lejanas). El asunto es que fue buscado por la Gestapo y le “solicitaron” bajara ese contenido.

Cosas curiosas de la vida.

Pensamientos ponderados

Observando con atención a mi patrón/jefe (que es el director de la empresa), me pregunto si realmente vale la pena todo el esfuerzo. Le pregunté si había hecho con su vida lo que realmente quería hacer… me contesta que la vida le ha llevado, que solo ha estado remando evitando los obstáculos que se le van presentando para mantenerse a flote.

¿Realmente vale la pena? o ¿es un correr tras el viento? Como dice la canción de Sabina, que también me gusta en la voz de Chavela Vargas, “que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena”.

Pensamientos que debo ponderar…

“¡hay! reata no te revientes que es el ultimo jalón “