Cobá

Si te gusta andar en bicicleta te va a fascinar Cobá, es una zona arqueológica en Quintana Roo, se llega a ella eligiendo ir a la derecha en lugar de la izquierda en el letrero que te indica la desviación a Tulum (mejor ponlo en el GPS). He ido en al menos tres ocasiones, durante el tiempo que estuve viviendo en Puerto Morelos. Puedes llevar tu bicicleta o rentar una en el lugar, también puedes recorrer a pie el lugar, recomiendo mas rentar. Y detenerte en cada lugar a ver, observar y contemplar. Es mejor ir con tiempo disponible, para que puedas ver a detalle los caminos, la naturaleza (hay muchos insectos y animales) y las ruinas.

Al finalizar el recorrido (la mayoría de las personas transitan en la misma dirección, pero bien puedes hacer el recorrido que te plazca) encontraras un puesto donde puedes comprar agua fría que sabrá como ninguna otra que hubieres probado antes. Ese puesto esta en la explanada natural para llegar a la pirámide Nohoch Mul (que es la mas grande de las construcciones en el lugar), si aun permiten la subida, podrás ver la selva en todas direcciones… como si te encontraras en medio del mar… pero en lugar de agua son copas de arboles.

Este lugar convierte un paseo en bicicleta en algo especial e inolvidable. al terminar el paseo y entregar las bicicletas, saliendo de la zona arqueológica hay varios puestos de comida y restaurantes con comida de la regional. Cena primero y descansa un poco mas, antes de emprender el viaje de regreso.

Puerto Morelos

Tiene pocos años de ser clasificada como ciudad. La zona del puerto, que es la que está pegada al mar pasando los manglares, son cuatro o cinco calles que crecen paralelas a la costa (posiblemente ahora sean mas) con apenas son dos cuadras de profundidad.

Su parque principal en el centro de esas cuadras es lo primero que se ve al cruzar el manglar. Tenia un hermoso quiosco como figura principal, y una cancha de básquet que también fungía como escenario (pues tenia unas gradas). Ya fue modificado (demolido), para poner una cosa moderna que no me gusta en absoluto… además rompe con el entorno y el ambiente en Puerto Morelos.

Después de la cancha, cruzando la calle, hay otra explanada que da con el mar. En puerto, hay tres muelles. De izquierda a derecha, el primero es el más antiguo. Este, donde inicia, tiene un faro que un huracán (me parece) dejó inclinado como la torre de Pisa. Se ha convertido en algo icónico del pueblo. Afortunadamente para las embarcaciones ya hay otro, mas reciente, que sustituye en funcionalidad al antiguo.

Cuando uno va al anochecer puede encontrarse con lugareños pescando, desde el muelle. A mi me gusta ir hasta a la parte más alejada de la orilla, y sobre el muelle contemplar la noche, las luces a lo lejos, el cielo y el sonido del mar. Es muy agradable hacerlo acompañado, pero también es grato hacerlo solo.

El segundo muelle, es usado para asir embarcaciones, barcos pequeños que quizá en algún momento fueron yates lujosos. Así es Puerto Morelos, un lugar modesto y tranquilo. Este muelle apenas tiene espacio para unos seis u ocho embarcaciones, aunque nunca me ha tocado ver tantas. Este muelle esta frente a uno de mis restaurantes favoritos, llamado Pelicanos (este restaurante es diurno, solo podrás desayunar o comer, así que deberas levantarte temprano). Entre este muelle y el antes mencionado hay apenas una cuadra, y en la costa hay lanchas.

En Puerto Morelos, empieza la Ruta de los Cenotes. Eso, si uno se aleja de la costa y se adentra rumbo a Leona Vicario pero si uno se adentra en el mar, podrá encontrar el inicio de uno de los arrecifes mas largos del mundo, empezando en Puerto Morelos y terminando en algún lugar mas al sur de la rivera Maya.

A ese lugar (al arrecife) me gustaba ir después del trabajo, bajo mi ropa Godin traía el traje de baño. Estacionaba el carro junto al parque y era bajar, abrir cajuela, quitar ropa, tomar aletas y visor. Caminar al mar y meterme. De la orilla a los turistas les cobran por llevarlos, en lanchas, a nadar en ese lugar. Pero no está tan lejos como parece. El agua es tranquila porque las olas pierden su fuerza al romper en ese arrecife.

Si lo tuyo no es nadar, en este lugar se acostumbra mucho la bicicleta (un asunto ecológico) y por lo que puedes ir a ver el amanecer al muelle. Puerto Morelos es uno de mis lugares favoritos, espero puedas visitarlo un día.

El viernes pasado

Hace poco tiempo, una vecina murió. Se habrán dado cuenta si leyeron la entrada anterior.

Incineraron su cuerpo, según comentan sus hijas cuando me preguntaron por los hechos poco después, me dicen fue declarado un paro cardíaco, y que ellas sospechan de algo más feo (algo no natural, algo provocado). Pero, un paro cardiaco no es incinerado, ni un asesinato.

Tengo una nueva teoría, solo viendo hacia atrás puedo correlacionar los eventos.

1) Cuando llegamos a este lugar, en Monterrey, Blanca (la vecina de enfrente) fue amigable con nosotros, nos presentamos y ella nos procuro con detalles, un par de veces a preparar la comida (no teníamos la cocina instalada) y cosas así. Cuando venia J. Se estacionaba frente a su casa, y todo bien.

Un día, al estacionarse, nos pidió que no lo hiciéramos pues esperaba visitas. Sus hijos irían a visitarla, y lo hicieron. Prácticamente esa fue la última vez que la vimos. Posiblemente la visitaron por su cumpleaños o alguna otra excusa, ya que no era ningún día feriado.

2) Estuvimos (y estamos) trabajando desde que nos despertamos hasta que eran las dos o tres de la mañana. Durante unos días me sentí débil, lo atribuía a las largas jornadas del proyecto. Estábamos en las pruebas y acondicionamiento del lugar.

Regresando al asunto de las vecinas; esas dos vecinas se frecuentaban mucho, Adriana y Blanca. Cuando terminamos los preparativos, después de recuperarme, crucé la calle porque quería regalar la una orden de boneless a Blanca, pues nos había dicho que cuando estuviera funcionando le gustaría probarles, pero nadie atendió.

Al día siguiente, hago lo mismo. Sale alguien, no lo conocía, y me da la noticia de que había muerto en la madrugada, en el hospital. Era uno de sus hijos, que la habían ido a visitar.

3) Al siguiente día, estaba una persona mayor parada frente a mi casa, o muy cerca de, de pie y recargada en el poste. Noté que se estaba durmiendo, y para evitar se fuera al piso lo desperté preguntándole “¿señor, se encuentra bien?”. Se incorporó y me dijo que venía a los rezos (rosario/novenario), que era el hermano de Blanca, y que otro hijo de la señora (su sobrino) ya había muerto poco antes que ella (COVID) y había otro en el hospital en ese momento. El, al hablar conmigo, lo hizo desde donde estaba (aún antes de contarme todo esto), y yo desde dentro del porche.

Por fortuna para la familia, su familia, alguien entró en razón y cancelaron esa reunión. La casa está sola desde entonces.

De verdad, evita ver a tu familia en estas fechas especiales. Demuestra tu cariño no visitándolos y siendo la voz de la razón entre tantos ignorantes. Si esa reunión no se hubiera realizado, en esta cuadra habría cuatro personas más.