Quiéreme

Quiéreme, aunque sea de verdad, 
quiéreme, y permíteme el exceso, 
quiéreme, si es posible, sin piedad, 
quiéreme, antes del último beso.

Quiéreme, haz que se incinere el mar, 
quiéreme, como el vendaval que pasa, 
por el resto de una brasa 
dentro de un glaciar.

Quiéreme, sin el mínimo pudor, 
quiéreme, con la insidia de la fiera, 
quiéreme, hasta el último temblor, 
quiéreme, como quien ya nada espera.

Quiéreme, aunque no sepas fingir, 
quiéreme, que de todas mis flaquezas 
sacaré la fortaleza 
para revivir.

Sabes bien 
que jamás te lo he pedido 
ni jamás te hice un reproche… 
por lo que esta vez te pido, 
ya que no es cosa de dos, 
que tú seas quien me quiera 
como nunca me has querido 
esta noche del adiós…

Quiéreme, ahora que llegó el final, 
quiéreme, sin mas puntos suspensivos, 
quiéreme, aunque venga el bien del mal, 
quiéreme, como si estuviera vivo.

Quiéreme, que no entiendo qué hago aquí, 
quiéreme, si no quieres que esté muerto, 
porque todo es un desierto 
fuera de ti.

Quiéreme, que ya empieza a anochecer, 
quiéreme, aunque sólo sea un instante, 
quiéreme, y hazlo como otra mujer, 
quiéreme, como si fuera otro amante.

Quiéreme, que mañana ya murió, 
quiéreme, como si el mundo acabara, 
como si nadie te amara 
tanto como yo…

Sabes bien… 
que jamás te lo he pedido 
ni jamás te hice un reproche… 
por lo que esta vez te pido, 
ya que no es cosa de dos, 
que tú seas quien me quiera 
como nunca me has querido 
esta noche del adiós… 
Quiéreme… 
Quiéreme.

Luis Eduardo Aute

Estoy Aquí

(Él le pertenece a ella,
y ella le pertenece al pasado
y las risas y los gritos y los reclamos,
esos no pertenecen a nadie…
Esos se los regalo…)

Iba cayendo la lluvia en el balcón,
y tú fumando un cigarrillo en el sillón,
tu voz llamándome al balcón a ver llover

Iban mis manos de las cuerdas al papel,
también tus ojos de mi cara a la pared, sin fe,
sabiendo que ha acabado
de llover.

Estoy aquí, sin ti, hundido en el silencio.
Estoy sin ti, aquí, deseando que regreses junto a mí,
vayamos al balcón a ver llover.

(Él la ve con ojos llorosos…
Ella ya no lo mira pero se acuerda de el por unas fotos,
unas fotos viejas que se han ido desgastando…
Igual que las promesas de amor eterno,
que se perdieron con los años.

Ella está cansada y aburrida,
el está mirandola y casi no ve nada
¿de qué se habrá enamorado?
Porque ella se ve como el humo,
porque él se pasa la vida inventando.)

Siempre juraste que un día no ibas a volver,
porque ya juntos no había nada mas que hacer,
después jalabas (te ibas) con el auto hasta las seis.

Sigue cayendo la lluvia en el balcón,
y tú, no estas con tu cigarro en el sillón,
y yo tratando de escribirte esta canción.

Estoy aquí, sin ti, hundido en el silencio.
Estoy sin ti, aquí, deseando que regreses junto a mí,
vayamos al balcón a ver llover.

Edgar Oceransky

(Aquí completo)