La lluvia.

Hoy tuve la mala idea de ir a Fundidora (un gran parque en Monterrey), quería pasar un rato con Anita en el pasto del parque o caminando o lo que fuera, contaba con que ya había llovido todo lo que tenia que llover sin embargo la naturaleza es caprichosa en esta zona de la tierra, empezando a llover justo cuando entrábamos al parque.

La lluvia

Cae la lluvia suavemente
con un susurro tierno y claro,
y el corazón se va durmiendo
por el rumor acompañado.

La lluvia trae muchas cosas
que ya teníamos olvidadas:
viejos jardines a lo lejos
desde balcones de la infancia.

Antiguas voces que se fueron,
músicas lentas y remotas
y unos instantes de amor pleno
bajo otra lluvia melancólica.

Llueve en ventanas y azoteas,
sobre los árboles y el campo;
llueve también sobre mis penas
y los recuerdos más lejanos.

Fragmento. José María Souvirón

Fue en parte bonito ver llover refugiados, junto con otras personas para mi mala fortuna, en el único tejado que encontramos dentro del complejo. Solo esperamos a que bajara la intensidad de las gotas para salir, cada quien a su casa. Otro día tendrá que ser.

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