Cuando la Biblia habla del pueblo de Dios, casi todos pensamos en lo mismo: Israel. El pueblo escogido, la descendencia de Abraham, la nación santa. Y no estamos equivocados —eso es Israel, y nada de lo que sigue se lo quita—. Las promesas a los padres siguen en pie, y esta entrada no viene a … Sigue leyendo La puerta que siempre estuvo abierta