Pequeña
rosa,
rosa pequeña,
a veces,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
cabes,
que así voy a cerrarte
y a llevarte a mi boca,
pero
de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,
has crecido,
suben tus hombros como dos colinas,
tus pechos se pasean por mi pecho,
mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
línea de luna nueva que tiene tu cintura:
en el amor como agua de mar te has desatado:
mido apenas los ojos más extensos del cielo
y me inclino a tu boca para besar la tierra.
Ponte el pudor.
Está allí, debajo del lecho
junto a las ropas caídas.
Dilúyelo sobre tus mejillas
como si fuese un maquillaje.
Alisa tu piel
y ese tablero de ajedrez borracho
de tu falda de cuadros.
Abróchate la blusa
y adopta otra vez
esa actitud ingenua de muchacha formal.
Ordena tus cabellos y tus prejuicios.
Camina con esa dignidad desvencijada
que usas los domingos
para asistir a misa.
Tan pronto atravieses el umbral
serás nuevamente tú
la pequeña burguesa incomprendida
con tus veinte años de lugares comunes
y tu boca repleta de palabras usadas.
Serás la rutinaria.
La formal.
La limitada.
Creerás otra vez en Dios
así como antes creías en tu cuerpo,
y estarás llena de moral
así como antes estabas llena de mí.
Volverás a la iglesia
con tu andar milimétrico
y estarás de rodillas observando
el rostro masoquista de Cristo
como si fuese el aviso de un circo.
Leerás con cansancio
una novela idiota
—presintiendo el final—
pero irremediablemente
tendrás húmedos los ojos
en la última página.
Aquí en mi habitación
quedó tu lujuria hipócrita
y tu doble moral.
Mañana volverás
y entonces te diré las palabras de siempre:
Ponte tu cuerpo
quítate el pudor y las ropas
y ven así, desnuda
a engañarnos pensando
que no hemos empezado a envejecer.
MIGUEL MÉNDEZ ( Colombia, 1942 )
Me parece tonto que amediavoz.com censurara este poema, no me resulta ofensiva la parte retirada, por eso mismo lo publico nuevamente pero completo.
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo…
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se le puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”…Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tu quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar aun panteón.
El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica
usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros
usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío
entonces
usted muere.
Mientras lo corto
veo que el árbol tiene
serenidad
Ritsurin Issekiro
(1894 – 1961)
Me encantan este tipo de versos. Tomado del Rincón del Haiku. Tengo tantas ganas de que pase todo esto de los finales.. ya quiero empezar con mis días de descanso tan esperado. Quiero poder prepararme algún té (ya que no puedo café lo cual es muy triste) y leer o jugar ajedrez sin preocuparme por el tiempo.
Estando ahí después de calmar los dolores en un estado donde mas que dueño de mi cuerpo me sentía un pensamiento preso en el. Llego el momento donde sentía «de lejos». Mi mente divago por tantos lugares y tiempos de mi vida… muchos de ellos que (aparentemente) ya no sabia que aun recordara. Y sin dejar nunca mi característico humor.
Ahora me toco estar del otro lado en la clínica, bueno aun estoy, la semana pasada la pase de hospital en hospital por un problema renal (del cual los detalles no tienen importancia para el blog) pero lo que si es que estuve de visita en urgencias del Hospital Universitario y luego del I.M.S.S. que los doctores no tuvieron un minuto de descanso.
Reconocí lo efímera que es la vida, y lo que realmente somos… tan diminutos que realmente nada de lo que hagamos tendrá la trascendencia que anhelamos tuviera. Que por grande sea el movimiento en relación con lo que es (existe) tiende a no repercutir, despreciable. Que si uno no aprende a gozar de las cosas pequeñas jamas podrá encontrar satisfacción pues a final de cuentas cualquier cosa que podamos hacer es (objetivamente) pequeña, por grande que me parezca. Celebrar los logros «pequeños».
El ultimo día que estuve en urgencias, ya canalizado y bien dopado, hice platica con otros de los que llegaron. Me sorprende ver como la mayoría de las cosas que son atendidas por los hospitales pueden ser prevenidas. Y como las preocupaciones de la vida por cosas que en un momento se piensan grandes, ante la cercanía del fin se convierten en «pequeñas». Nos preocupamos por lo que no debemos preocuparnos, nada que no sepamos, pues desde chicos los ancianos nos lo han mencionado… ya sea que lo aprendieran en sermones o letanías, pero si algo que al saber no sentimos. A veces hay que pasar por algo así para empezar a sentir algunos conocimientos. Como muchas poesías y versos que cobran sentido y cambian el mismo según vamos creciendo. En la imagen pongo uno de los versos regados por la ciudad de «Acción Poética»
Oh I have met a daisy
But where we met is hazy
And I have walked the streets
With marguerites
And clinging vines beside me
Oh I’ve met a lot of those
But I never met a rose
There’s often been a heather
And armful all together
And I have even met a violet
That almost satisfied me
Yes I’ve met every kind that grows
But I never met a rose
Among the dallies
I often dally
I left a lily in the valley
But now and then I ponder
And wonder as I wander
Among the fields and shrub
Perhaps the trouble is Who knows
That I never met a rose
Never, never met a rose
While roaming through the clover
Could I have passed her over
When all is said and done
Am I the one to blame
Who knows
That I never met a rose
Never, never met a rose.
Hace días vi una película basada en el principito de Antoine de Saint-Exupéry, libro que no lo entiendes si eres demasiado novato joven. Esto no es del libro, es de una adaptación a la pantalla pero de igual manera me agrado la interpretación. «Todos los grandes fueron niños (pero muy pocos lo recuerdan)» mucho para decir. Dejo un link con un montón de citas del libro.
Mañana al Sierra Madre, ya tengo ganas de celebrar el cumple de mi Ana y desde luego probar una que dos cervezas artesanales del lugar. El sábado al karaoke (bueno algo parecido) pero antes algo con V.E. Y el lunes a empezar de nuevo. Por cierto deje un link entre las palabras del verso para que escuchen la canción.
Mujer, hecha de todas mis ficciones reunidas
has vibrado en mis nervios como una realeza
llorando en los senderos de la ilusión perdida
siempre he sentido el roce de tu ignota belleza.
Marchitando mis sueños y mis buenas quimeras
te he forjado a pedazos celestes y carnales
como un resurgimiento, como una primavera
en la selva de tantos estúpidos ideales.
He soñado tu carne divina y perfumada
en medio de un morboso torturar de mi ser,
y aunque eres imprecisa, sé como eres, amada,
ficción hecha realeza en carne de mujer.
Yo te miro en los ojos de todas las mujeres,
te miro pero nunca te he podido encontrar
y hay en el desencanto el encanto de que eres,
o que serás más bella que una mujer vulgar…
Te sentirán mis sueños eternamente mía
brotando de la bruma de todas mis tristezas
como germinadora de raras alegrías
que avivarán la llama de tu ignota belleza.
Hace unos días cumplí años, y con ello vino la ultima oportunidad de participar del grupo de jóvenes a, y pasar al b, como si un mes mas o uno menos pudieran marcar una diferencia real. Este domingo el mensaje fue muy claro, muchas de las veces en que asisto siento que alguien le ha hablado al pastor de mi, o me sabe algo… Pero bueno, no me dijeron nada que no supiera, simplemente cosas que necesitaba evidenciar les sabia. Pero bueno cada quien en su debido tiempo. A quien nunca haya tenido una idea rondando su mente, no entenderá del todo el siguiente poema.
Insomnio
Te has tendido de bruces en la cama deshecha,
y en el mapa impreciso de las sábanas blancas,
en el muro caído que frente a ti tenías
has buscado un camino, has buscado una puerta
que te llevara, al fin, a un descansado sueño.
Pero no había puerta ni camino y has dado
tantas vueltas en vano, que te has sentido dentro
del peor laberinto -del que ya hablara Borges-
y te has visto arrastrándote como por un desierto.
Extraños buitres negros describían sus círculos
en el cielo incendiado de tu agitada mente
bajo el sol obsesivo de un solo pensamiento.
Sudabas y las sábanas se pegaban a ti
igual que arena. Así toda la noche. Y siempre
el sueño -tu espejismo, tu oasis- a lo lejos.
Puntos de fuga 1996-2000 – Lorenzo Oliván
Y a quien le haya tenido, aun sin haber pasado por lo mismo sabrá justamente a que se refiere. Mañana de regreso al ingles y aun no sé la letra de la canción que vamos a «cantar» por equipos frente al grupo. Creo que me debo de estar preparando par aun gran oso. En fin, a veces pasa justo lo opuesto de lo que esperam.os. ¿Como le dices a alguien que se va a morir?… Me parece tengo que trabajar mas en eso de dar la verdad envuelta en amor