Hojas secas.

Después de todo, solo el recuerdo queda y lo mejor que nos podemos llevar de esta vida son buenos recuerdos. Como ese abrazo que puedes aun  sentir después de tanto tiempo, aquel beso robado, como la primer mirada y la ultima (que no es especial hasta que te das cuenta que realmente fue la ultima), como el tiempo en el seminario queriendo ser bueno y como el tiempo que le siguió intentando no ser tan malo. «Me he acostumbrado tanto a la melancolía que la saludo como a una vieja amiga.»

 

 

Cuando no lo estabas buscando, ni esperando, sucede de nuevo: te enamoras. Vuelves a sentir la emoción de verla, y la extrañas apenas te has separado de su lado. Con la incertidumbre que es la vida, con las experiencias. Y como te advierte la bolsa de valores «los rendimientos históricos no garantizan que vayan a repetirse en el futuro» sucede con la vida… con el tiempo lo olvidamos. Así continuamos fabricando recuerdos, para andar melancólicos en poco tiempo o quizá en muchos años.

No puedo sacarte de mi mente

Desde el momento en que te vi frente a frente

ese fuego tuyo quemo mi mente

y se altero mi equilibrio para siempre

no me interesa nada mas, soy un ente

constantemente sueño con verte

es que conocerte no me fue indiferente

seria una bendición cerca tenerte

ojala te encuentre, quizá casualmente

todo en mi cuerpo quiere verte

y pide a gritos abrazarte

o por lo menos escuchar tu voz

ya que no puedo sacarte de mi mente

MI CORAZÓN SALTA AL VERTE

no puedo sacarte de mi mente

que bien se siente

no puedo sacarte de mi mente

es mas que fuerte

es una suerte conocerte

criatura del sol

tu pensamiento ilumina el presente

MI CORAZÓN SALTA AL VERTE

… (No puedo sacarte de mi mente  – Los Cafres)

Pensamientos ponderados

Observando con atención a mi patrón/jefe (que es el director de la empresa), me pregunto si realmente vale la pena todo el esfuerzo. Le pregunté si había hecho con su vida lo que realmente quería hacer… me contesta que la vida le ha llevado, que solo ha estado remando evitando los obstáculos que se le van presentando para mantenerse a flote.

¿Realmente vale la pena? o ¿es un correr tras el viento? Como dice la canción de Sabina, que también me gusta en la voz de Chavela Vargas, «que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena».

Pensamientos que debo ponderar…

«¡hay! reata no te revientes que es el ultimo jalón «

Poema XVIII… Aquí te amo…

Aquí te amo.

En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.

Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.

O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.
Aquí te amo.

Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.

Ya me veo olvidado como estas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.

Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.

Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

Pablo Neruda