Destino

El destino (como predestinado) no existe, aunque me gusta creer que si. El universo no confabula a mi favor, pero tampoco en mi contra (aunque a veces lo pareciera, pregunten a Schopenhauer).

El destino (como objetivo) existe cuando lo formamos con desiciones, acciones y elecciones. Sin embargo, puede cambiar con el tiempo… No es inmutable, y del mismo modo terco, me gusta creer que si. Me gusta creer que podemos conseguir la fuerza para sobrepasar obstáculos y alcanzar destinos.

En ninguno de los dos enfoques hay garantía de alcanzarlo, pero en el circulo interno, hay mas probabilidad de que suceda. Y sin embargo, algunos «destinos» están muy fuera del circulo de influencia. ¿Se podría ampliar el circulo de influencia para cubrir ese aspecto? ¿Tiene caso angustiarnos? ¿Qué hacer con ese destino? Son obvias las respuestas teóricas, eso me parece, pero es más difícil la respuesta practica y más aún cuando no estas seguro (o no has aceptado) el circulo en que se encuentra ese destino.

Karma preposicional.

El reto que viene es grande, inconscientemente se usan, nos usamos. ¿Cuál es el problema?

– Disfrutemos el tiempo, disfrutemos lo nuestro, disfrutemos mientras dure. No nos amarremos, porque la jaula lujosa sigue siendo cárcel – Dije y ella acepto enamorada. ¿Quién puede pensar bien así?

La palabra amor estaba prohibida, no era aceptable mencionarla. Se podría llamar como fuera, siempre que amor no fuere. Para el mundo buenos amigos.

Sin embargo, llegando ella, apenas pisando el departamento, pisar*. ¿Un saludo? No hace falta, no audible. Diástole y sístole apresurados. -Di mi nombre- me dice (alzhéimer temporal), quizá lo nota, quizá lo perdona. Sin temblar muerdo su oreja como sabiendo lo que hago, busco aparentar experiencia que no tengo. Lenta y torpemente desabotono cada uno, termino rompiendo varios, pero no parece importarle. Practicamos braille, deslizo mis manos y ella se encuentra preparada.

Ojos blancos extraviados, viendo ningún sitio, hay luz tenue, respiración agitada. Segundos conteniendo la respiración, espalda arqueada, empuñando sabanas… He recordado el nombre y lo digo, ella contesta el mio… Llego el temblor, piel de gallina, las cosquillas involuntarias. Tatuajes quedan.

Pasaron días, carnes asadas, semestres y materias. Estudiamos calculo y letras, cocinamos, visitamos jardines y museos. Muchas veces. Piel canela, siempre detallista y complaciente, abarcaría todo. Del gélido letargo me fue despertando el corazón.

Una noche rompí reglas. El enamorado pierde ¿quien puede pensar bien así? “Todas mis intuiciones llegaron queriendo verme sufrir, y me vieron” (Benedetti parafraseado).

¿Sería mi frialdad inicial el reto que la mantenía enamorada? ¿Algún masoquismo, alguna filia, algún fetiche? ¿Alguna meta alcanzada? No importa hoy, muy tarde.

Años han pasado. El reto que viene es grande, recibimos lo mismo que hemos dado. ¿Cuál es el problema? Exactamente ese; lo que hemos dado.

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¿Se puede escribir sin preposiciones? El ejercicio/reto de esta semana consiste en NO UTILIZARLAS. #ColectivoDetroit

Preposiciones: A, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras, mediante y durante. Y añado: vía y versus.

Locuciones preposicionales: debajo de, detrás de, enfrente de, a favor de, en medio de, en contra de, a través de, encima de, de acuerdo con, rumbo a, camino de, a fuerza de, junto con, en vez de, por delante de, junto a, antes de, con arreglo a, lejos

El tema escogido es el amor y el sexo, o ambos. Puede ser el relato de un ideal, o de una experiencia. La mezcla de ambos. Puede ser sobre vosotros, o no, o sólo a ratos. Pero en todo caso, el texto no puede contener preposiciones. Esto es lo más Oulipo que hemos hecho nunca, y un verdadero reto sintáctico.
Recordad que al no utilizar preposiciones, algunos verbos de régimen quedan descartados, y también se hará más difícil introducir el sintagma nominal. Tampoco se valen las locuciones preposicionales o los artículos contractos (por ejemplo, “al” o “del”).

Os resolveremos cualquier duda gramatical que pueda surgir en nuestro nuevo email: colectivodetroit@gmail.com (let’s go, use it!) También os aconsejamos que el texto no supere las 500-600 palabras (si no, la dificultad puede convertirse en drama).

Instrucciones, ¿Como participar?
  1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
  2. Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
  3. Escribir lo que te sugiera.
  4. Publícalo en tu espacio.
  5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
  6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.
No olvides compartir el proyecto #ColectivoDetroit, se trata de que cada vez podamos leer más ejercicios, compartir la experiencia, y aprender un@s de otr@s.
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¿Un poco de inspiración?  Comparto algunos ejercicios de la semana:
Pre(po)si(ci)ónala (Adri/Billetedecercanias)
Amor y sexo sin preposiciones. (Jen/Quiero ser como maude)
(: No estoy del todo seguro, quizá se ha escapado alguna preposición indecorosa. Apenas llegue a las 282 palabras.

 

El pesebre

Tus amigos acaban de hacer una fiesta enorme, hubo un gran banquete e hicieron intercambio de regalos, llevaron un gran pastel y desde luego mucha nieve. No podrían faltar los brindis, la música en vivo y el mariachi. ¡Fue una fiesta increíble! Lastima que no estuvieras ahí ya que NO te invitaron. ¿Que estaban celebrando? ¿No lo recuerdas? ¡La fiesta se hizo para celebrar tu cumpleaños! ¡Que buena fiesta fue!

¿Como te sentirías si esto en realidad hubiera pasado? Al menos a mi no me hubiera agradado. Pero esto es mas común de lo que pensamos, en estas fechas hacemos «posadas» y reuniones con motivo de navidad y se nos olvida invitar a quien debiera ser el invitado principal de las fiestas navideñas; Jesucristo. En memoria de su nacimiento, es la razón por la cual se festeja la navidad, pero mas que festejar y recordar que nació, el nos pide que recordemos el porque vino a vivir entre nosotros.

Pero dejemos que el mismo nos lo diga, cuando llegó a Nazaret, la aldea donde creció, fue como de costumbre a la sinagoga el día de descanso y se puso de pie para leer las Escrituras. Le dieron el rollo del profeta Isaías. Jesús lo desenrolló y encontró el lugar donde está escrito lo siguiente:

Isaías 61:1-2a

El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí,
por cuanto me ha ungido
para anunciar buenas nuevas a los pobres.
Me ha enviado a sanar los corazones heridos,
a proclamar liberación a los cautivos
y libertad a los prisioneros,
a pregonar el año del favor del Señor

Esa es la razón por la cual El se despojo a si mismo, el dueño de todo cuanto existe vino a nacer a uno de los lugares mas humildes. En ese momento solamente los «Reyes Magos» (que ni eran reyes ni eran tres) y un puñado de pastores a quienes se les dio aviso se percato del nacimiento que cambiaría el mundo. El resto de las personas, al igual que ahora lo hacemos, no se dio cuenta.

Irónicamente diciembre es el mes mas propenso a depresión, donde el correr tras las cosas que no llenan, que no satisfacen el alma, lo ocasiona. El levantarte cada día sin saber porque estas aquí, ir al trabajo/escuela solo porque «tienes que hacerlo»,  dejando que los dardos del maligno asesten nuestra mente y corazón. Donde los errores del pasado son un lastre en nuestra mente y conciencia, cargamos con secretos tan profundos y tan pesados. ¿Por que habría el Eterno de nacer de ese modo? ¿Acaso no podía llegar codeándose con la realeza? ¿O con poder ser el mesías bélico esperado por los judíos? El lo hizo para darnos una lección, para mostrarme que sin importar lo humilde o indigno del lugar, en este caso nuestro/mi corazón, el quiere y puede nacer y transformar ese lugar.

El vino a este mundo a darnos lo que necesitamos, no lo que queremos. Necesitamos que sane nuestras heridas, no un carro nuevo, que nos de la libertad, no la novia «ideal», nos puede dar más allá de lo que siquiera podemos imaginar. Pero sobre todo del agua viva para no volver a tener sed. Yo no soy alguien especial, necesito de Jesús tanto como tú lo necesitas, solo soy un mendigo diciendo a otro donde he encontrado y podemos encontrar mas alimento. En estas fechas, cuando estemos celebrando su nacimiento, no olvidemos invitarlo a la fiesta.

Jesús gracias por venir a hacer lo que yo jamas podría haber hecho por mi, sanar mi corazón herido. Por pagar el precio en rescate de mi vida, y por darle sentido a mi vida. No me permitas correr tras las cosas que no me van a satisfacer, gracias por cuidarme en la palma de tus manos. Gracias por venir a nacer en el pesebre de mi corazón, por lo mucho que me has perdonado, y por permanecer fiel aun cuando yo no lo he sido.