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EGEL Plus Psicología: cómo me preparé (y obtuve el Premio de Excelencia)

Presenté el EGEL Plus de Psicología y obtuve el Premio CENEVAL al Desempeño de Excelencia — el reconocimiento que el CENEVAL otorga a quienes alcanzan desempeño global sobresaliente en su primera presentación del examen. Esta entrada muestra mis resultados y cuenta exactamente cómo me preparé.

Resultados

Haz clic en la imagen para verificarlo en la plataforma oficial del CENEVAL.

Desempeño global: Sobresaliente, con nivel sobresaliente en ambas secciones — la Disciplinar (1157) y la Transversal de Lenguaje y Comunicación (1209). Área por área:

Testimonio de Desempeño Sobresaliente. Haz clic AQUÍ para ver el reporte completo en PDF.

¿Notas el patrón? Mis mejores resultados no estuvieron en lo que memoricé, sino en lo que entrené: la investigación y la sección de lenguaje. Mi área más baja —Diagnóstico, en nivel Satisfactorio, a 33 puntos del corte— fue precisamente la más cargada de memoria pura. Esa lección quedó integrada en cómo diseñé mi curso: la memoria se sistematiza; las habilidades se entrenan.

Cómo organicé el estudio

Antes de contar el método, una confesión: nunca he sido bueno para memorizar. Durante la ingeniería entendía la aplicación de muchas cosas, pero se me dificultaba asociarlas a la «N-ésima ley de no-sé-quién»; para mí siempre fue más fácil deducir las fórmulas desde los axiomas base que aprendérmelas de memoria. Esa estrategia me funcionó años — hasta que llegué a psicología, donde el conocimiento no se deduce: las clasificaciones, los autores y los criterios son los que son, los definió alguien, y hay que saberlos. No podía deducir el DSM desde primeros principios.

Así que hice lo que hace un ingeniero cuando no tiene la habilidad: construí un sistema que la sustituyera. Durante mi preparación creé mi propio material de estudio en Memcode, una plataforma de flashcards basada en repetición espaciada. Este sistema permite ir adquiriendo nuevos bloques de conocimiento sin dejar de repasar los anteriores — no se trata solo de memorizar, sino de sostener el aprendizaje en el tiempo. Cada tarjeta que construí no solo contiene la respuesta correcta, sino la explicación de por qué es la correcta.

Dentro de la sección disciplinar organicé el material en dos grandes bloques:

  • Bloque teórico: diagnóstico psicológico e intervención psicológica.
  • Bloque estadístico: investigación psicológica.

Aunque ambos forman parte de la sección disciplinar, la parte de investigación es un conocimiento que se comparte con otras disciplinas —como las ingenierías—, solo que con la terminología propia de la psicología. Separarlos así me permitió tener claridad sobre qué tipo de razonamiento estaba usando en cada momento: el teórico se domina con memoria bien estructurada; el estadístico, con interpretación.

📚 Este método ahora es un curso completo de preparación para el EGEL Plus Psicología — Generación Fundadora rumbo a la aplicación de agosto de 2026: sesiones en vivo, simulacros, plataforma de repaso y manejo de ansiedad ante el examen. Toda la información en asesoriasuniversitarias.com.

Video: cómo funciona Memcode y cómo usé las flashcards

Hice un video corto donde explico cómo funciona la plataforma y cómo utilicé las flashcards durante el estudio.

¿Cómo accedo al material?

Cuando publiqué esta entrada, dejé todo el material en acceso libre. Meses después, los datos de la plataforma me enseñaron algo que como psicólogo debí ver venir: casi nadie lo usó. Entre todas las personas que se inscribieron gratis, no se completaron ni 5 tarjetas de las 672. El material solo, sin estructura, sin fechas y sin acompañamiento, no produce resultados — lo que produce resultados es el sistema alrededor del material.

Por eso hoy el material completo (~1,000 tarjetas explicadas) forma parte de mi curso de preparación para el EGEL Plus Psicología: sesiones en vivo, simulacros, plan de estudio personal y la plataforma de repaso. Encuentras todo en asesoriasuniversitarias.com.

Y para que pruebes el método antes de decidir nada, dejé disponible un mazo de muestra gratuito: [disponible muy pronto]. No es una fórmula mágica — es el sistema que a mí me llevó al Premio de Excelencia, ahora con el acompañamiento que al material gratuito le faltaba.

¿Y la sección transversal de Lenguaje y Comunicación?

Para esta sección no desarrollé flashcards — y sigo pensando que las flashcards no son la herramienta para ella. De hecho, durante mucho tiempo creí algo más radical, parecido al viejo dicho de la Universidad de Salamanca: «lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta». Es decir: que la comprensión lectora y la redacción se construyen con años de leer y escribir, y que a estas alturas, o las traías o no las traías.

Mis resultados me hicieron dudar del dicho: fue mi sección más alta — y no nací leyendo; esa habilidad la construí con años de práctica. Pero aquí está la clave que el dicho ignora: si terminaste una licenciatura, tú también la construiste ya. Leíste y comprendiste textos durante años de carrera; la base la traes. Lo que suele faltar no es la habilidad, sino el ajuste: conocer los tipos de reactivo, la forma específica en que el examen pregunta, las trampas de la redacción indirecta. Y un ajuste sí se entrena — con técnica y práctica sostenida, no en una semana. Por eso en mi curso esta sección se trabaja desde la primera sesión hasta la última, no como un tema más del temario.

Ojalá esta publicación te encuentre a tiempo y te sea útil para aprobar tu EGEL.

Actitud (afecto, comportamiento y cognición)

¿Cómo se relacionan las dimensiones de la actitud (afecto, comportamiento y cognición) en una relación de pareja?

Allport (1968), mientras ocurrían sucesos importantes en México, definía la psicología social como “una disciplina en la cual las personas intentan comprender, explicar y predecir cómo los pensamientos, sentimientos y acciones de los individuos son influenciados por los pensamientos, sentimientos y acciones percibidos, imaginados o implícitos, de otros individuos” (p. 3). Asimismo, Freud señaló que toda psicología es una psicología social (citado en Myers, 2010), lo cual es evidente, dado que somos seres sociales.

Partiendo de la comprensión de las dimensiones que forman la actitud (afecto, comportamiento y cognición), es evidente que el afecto influye en la cognición y, consecuentemente, en el comportamiento (Myers, 2010). Normalmente, sucede en ese orden, aunque no siempre. A veces, un comportamiento sostenido, aunque contrario inicialmente a la cognición o al afecto, puede modificar ambas dimensiones.

Para clarificar esto, veamos dos ejemplos. Primero, imaginemos una pareja conformada por fulano y mengana (esos de los que escribía Benedetti), quienes sienten afecto mutuo. Ahora, supongamos que mengana cocina algo para fulano, y aunque el resultado culinario no sea ideal, el afecto que fulano siente hacia mengana modificará positivamente su percepción del platillo (cognición), influyendo en su comportamiento, manifestado en agradecimiento y ánimo para que mengana sienta que su esfuerzo valió la pena.

En el segundo ejemplo, consideremos una actividad cotidiana como lavar los trastes, que inicialmente causa desacuerdos en la pareja. Aunque al principio fulano no está cognitivamente de acuerdo con la técnica propuesta por mengana, al adoptar esa práctica (comportamiento) repetidamente, terminará incorporándola cognitivamente de manera inconsciente, e incluso podría transmitirla a otros gracias al afecto que los une.

Aunque se asume comúnmente que las dimensiones de la actitud ocurren en un orden específico, la realidad es que afecto, cognición y comportamiento interactúan constantemente, modificándose mutuamente según el contexto. Esto evidencia que, en una relación de pareja, las tres dimensiones son interdependientes y fundamentales. Personalmente, encuentro difícil elegir solo una dimensión como la más importante, ya que la complejidad y riqueza de nuestras actitudes radican justamente en su interacción continua.

Además, para mantener una actitud positiva en la pareja, no se debe descuidar ninguna dimensión. Sin embargo, podemos influir conscientemente en la cognición, al identificar y modificar nuestros pensamientos, y en el comportamiento, como manifestación práctica de la cognición.

Desde una perspectiva personal, encuentro una profunda conexión entre estas dimensiones y las palabras de Jesucristo y Salomón. Lucas señala claramente que “al árbol se le identifica por su fruto […] Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón” (Lucas 6:43-45, Nueva Traducción Viviente [NTV]), reflejando cómo nuestros afectos influyen directamente en nuestro comportamiento. Salomón enfatiza la importancia del afecto y la cognición indicando: “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida” (Proverbios 4:23, NTV).

(Nota: La versión Palabra de Dios para Todos [PDT] traduce «corazón» como «pensamientos», enfatizando la dimensión cognitiva: “Ante todo, cuida tus pensamientos porque ellos controlan tu vida”).

Así, queda claro que ninguna dimensión puede descuidarse sin afectar a las demás. Sin embargo, si tuviera que elegir una, sería el afecto, tal como lo recomienda Pedro “Y sobre todo, ámense profundamente, porque el amor es capaz de perdonar muchas ofensas” (1 Pedro 4:8, PDT).

Referencias

Allport, G. W. (1968). The historical background of modern social psychology. En G. Lindzey & E. Aronson (Eds.), The handbook of social psychology (2ª ed., vol. 1, pp. 1-80). Addison-Wesley.

Biblia Palabra de Dios para Todos (PDT). (2005). Centro Mundial de Traducción de la Biblia.

Biblia Nueva Traducción Viviente (NTV). (2010). Tyndale House Publishers.

Myers, D. G. (2010). Psicología social (10ª ed.). McGraw-Hill. Benedetti, M. (1992). El amor, las mujeres y la vida. Alfaguara.


Me pareció interesante esa tarea que realice para la materia de psicología social y dinámica grupal, solo esperaba a ser calificado para poder subirle.

Engranaje.

Una vez que se ha establecido una «necesidad», surge la pregunta: ¿cómo determinar si es auténtica o meramente inducida? Y, extrapolando, ¿cómo podría nuestra sociedad contrarrestar los aspectos perjudiciales que son inherentes a su propia estructura? Dado que el consumismo es intrínseco al sistema socioeconómico en el que vivimos, ¿no requeriríamos adoptar un estilo de vida radicalmente diferente, como el de las comunidades Amish, para evadir sus efectos? Aunque, incluso ese modo de vida podría no ser tan idílico como parece a primera vista.

Reflexionando sobre la noción de que «consumimos lo que no necesitamos», me cuestiono si mi elección de estudiar psicología fue genuinamente motivada por una aspiración personal o si, en cambio, fue influenciada por expectativas externas y promesas de un futuro promisorio. ¿Acaso el propósito subyacente de esta carrera no es simplemente adaptar a los individuos para que se integren eficientemente en el mecanismo capitalista que alimenta el consumismo? En este sentido, ¿no estaríamos, de manera paradójica, perpetuando aquello que criticamos? El consumismo, el desperdicio y la contaminación. Y llevando esta reflexión aún más allá, ¿existe realmente alguna profesión que no esté, de alguna manera, alineada con mantener o avanzar la dirección actual de nuestra sociedad?

Al detenerme en estas reflexiones, busqué quién más podría compartir estos pensamientos y encontré que no soy el único en vislumbrar esto. Por ejemplo, en el artículo de Alex Figueroba, se destaca que, aunque la psicología ha tenido como objetivo primordial mejorar la calidad de vida de las personas, en el mundo actual, esta disciplina tiende a actuar en favor del estatus quo, promoviendo el mantenimiento de las consecuencias negativas del “libre mercado”. La psicología, en este contexto, se presenta como un brazo correctivo del capitalismo moderno.

El capitalismo, al promover la competencia por recursos y la primacía de la propiedad privada, ha llevado a que la salud mental se enmarque en una estructura económica global. Esta estructura impulsa que cada vez más aspectos de la vida se rijan por la lógica del beneficio monetario, incluyendo la concepción de la salud mental como una mercancía. Las desigualdades materiales generadas por el capitalismo resultan en diferencias en la salud mental basadas en el estatus socioeconómico. A medida que aumenta el número de personas con dificultades económicas, también lo hace la prevalencia de trastornos mentales, en particular aquellos relacionados con la ansiedad y la depresión.

Figueroba también resalta el papel correctivo de la psicología. Aunque a largo plazo es más eficaz tratar la depresión o la ansiedad mediante psicología, el poder de las corporaciones farmacéuticas y la búsqueda de beneficios inmediatos han consolidado un modelo sanitario donde la psicología es poco más que un apoyo para trastornos que no se pueden «curar» con medicamentos. En este marco, la psicología actúa como una válvula de contención que, aunque puede mejorar el bienestar en casos individuales, no aborda las causas subyacentes de los problemas que afectan colectivamente a las sociedades.

Finalmente, la psicología contemporánea se ha adaptado al sistema social, político y económico de manera que favorece su continuidad y la adaptación de las personas a sus reglas de juego. En estructuras que promueven el individualismo, la psicología también se ve obligada a hacerlo si pretende ayudar a individuos específicos a superar sus dificultades. La psicología no será verdaderamente efectiva para aumentar el bienestar de la sociedad en su conjunto mientras continúe obviando la importancia primordial de modificar las estructuras sociales, económicas y políticas.

Pero, considerando que las carreras son creadas por la demanda del entorno, no existe una que esté trabajando realmente por un futuro mejor. Y ahora, ¿quién podrá ayudarnos? (un poco de humor para cerrar, saludos).

Referencias

Figueroba, A. (2017, 29 marzo). ¿Es la Psicología el brazo correctivo del capitalismo moderno? Psicología y mente. Recuperado 8 de octubre de 2023, de https://psicologiaymente.com/social/psicologia-correctivo-capitalismo

Intervención (despertarse temprano)

Objetivo: El hábito deberá existir en un periodo de 30 a 120 días naturales, a partir de mañana.

Conducta actual (definición operacional)

Por la mañana, a las 6:00 am al sonar la alarma, el individuo (yo) toma el celular y lo apaga (o posterga) demorando las actividades del día de 30 a 50 minutos (según el día) Lo que trae como consecuencia saltarse el desayuno o la ducha (por ejemplo).

Conducta meta: Por la mañana, a las 6:00 am, al sonar la alarma despertar, apagar la alarma y empezar con las actividades del día.

Reforzadores: Aplicar primero control de estímulos, colocando el celular lejos de la cama, para que no sea posible apagarlo sin salir de la cama. Después usará el reforzamiento social, pudiendo publicar en las redes que pertenece al club de las 6:00 am.

Continuará con el reforzamiento intrínseco (indirecto), pues la acción (levantarse temprano) le permitirá hacer el desayuno y la comida, ayudando lo a comer mejor y a ahorrar dinero (en lugar de gastarlo al comprar en la calle).

El despertarse en tiempo, también requiere de dormir en tiempo, por lo que se controlarán estímulos, al momento de ir a dormir, utilizando la cama solo para dormir. Teniendo que salir de la cama en caso de no conciliar el sueño en los 20 minutos posteriores a entrar a la misma. Quitando toda actividad que no sea dormir, como leer, ver series o el celular.

Frecuencia: Todos los días el control de estímulos (celular lejos de la cama), la publicación en las redes será tras la primera semana de éxitos consecutivos (reforzador social) y preparar el desayuno con calma todos los días que te levantes a tiempo (reforzador intrínseco indirecto). El premio al finalizar el mes consecutivo de días ideales, con lo ahorrado en todo el tiempo e intentos que hubieren sido necesarios (reforzador novedoso).

Técnica de moldeamiento: Aproximaciones sucesivas, los premios y pases a la siguiente fase dependerá del éxito en la fase previa. Si resulta complicado o imposible el levantarse a las 6:00 en el primer bloque (semana) se pondrá alarma cinco minutos antes de la levantada habitual (fuera de tiempo) y se reducirá cada tres días en cinco minutos, hasta crear la brecha de tiempo necesaria para poder pasar al siguiente paso, que es preparar el desayuno. Lo que no es objetable es el tener que levantarse al sonar el despertador. El programa estará sujeto a análisis y ajustes cada dos semanas, se deberá documentar el proceso y la experiencia.


El escrito anterior es el primer programa personalizado que diseñó, para moldear hábitos empleando técnicas conductuales. Pero, igual, si te sirve aplicalo a tus mañanas.