Isaías 43:2-3a

Cuando cruces las aguas,
yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
no te quemarás ni te abrasarán las llamas.
Yo soy el Señor, tu Dios

Isaías 43:2-3a

Observemos que Isaías empieza las oraciones con la palabra «cuando» y no «sí», cuando cruces las aguas, cuando cruces los ríos, cuando camines por el fuego. «Cuando» significa que en algún momento sucederá así que debemos estar preparados.

Cuando cruces las aguas habla de la profundidad de la prueba, cuando nos sentimos sofocados pero Dios dice «yo estaré contigo», luego vienen los ríos que hace alusión a la fuerza, a la turbulencia pero «no te cubrirán sus aguas», finalmente habla de la intensidad que la prueba puede tener «cuando camines por el fuego» pero esta la promesa de que nos levantaremos sin quemaduras. Este pasaje tiene motivos para tener esperanza en momentos de angustia, Dios dice: Yo estaré contigo, no te cubrirán las aguas, no te quemaras. El transformara el mal en bien, y lo que nos pasa lo transformará para su gloria Él está conmigo, el va delante de mí, Él es siempre fiel, así que confiemos en sus promesas. (Vuelve a leer e pasaje).

Recordar

Asombroso el poder de nuestra mente, que puede traer a voluntad pensamientos (si se controla) o puede desbocarse y seguir sin control hilos de pensamientos destructivos, me parece solo lo hace hacia lo destructivo. Lo irónico es que sin importar si los pensamientos rumiados sean ciertos o no, el meditar en ellos (pensar constantemente) tiene el poder de volverlos reales, o al menos terminare por considerarlos reales, y por ende se actúa en torno a dicha realidad. Si tu te crees algo, actuaras de acuerdo a lo que crees.

Resulta angustioso sentir que no sé esta pensando bien, que no se puede hacer nada al respecto y estar paralizado cuando se aceleran los pensamientos a donde no quieres se dirijan. ¿Qué se puede hacer cuando me doy cuenta que mis pensamientos no son los que quiero? ¿Cómo detengo esa avalancha abrumadora? Recordando, teniendo el rol activo de recordar.

No obstante, aún me atrevo a tener esperanza cuando recuerdo lo siguiente:

¡El fiel amor del Señor nunca se acaba.
Sus misericordias jamás terminan.

Lamentaciones 3:21-22 (NTV)

Pero después me acuerdo de todo lo que has hecho, oh Señor;
recuerdo tus obras maravillosas de tiempos pasados.
Siempre están en mis pensamientos;
no puedo dejar de pensar en tus obras poderosas.

Salmos 77:11-12 (NTV)

Tenemos que traer al corazón, recordar, verdades que debemos tener presentes. Tenemos que hablar a nuestra mente, tenemos que traer a nuestro corazón la conciencia de algo más grande que nuestro problema. Tenemos que recordarnos el panorama completo, y evitar enfocarnos solo en el conflicto.

Aun así, me atreví a escribirles sobre algunos de estos temas porque sé que lo único que necesitan es recordarlos. Pues, por la gracia de Dios

Romanos 15:15 (NTV)

Y es justo que deba seguir recordándoselas mientras viva.

2 Pedro 1:13 (NTV)

¿Qué necesito recordarme cuando estoy pasando por esos momentos? Es importante empezar por traer a nuestra memoria primero, las herramientas y promesas qué tenemos. Y en su debido tiempo, si se da la ocasión, ayudar a otros a recordar.

¿Ansiedad?

Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios,
    porque en él está mi esperanza.
Solo él es mi roca y mi salvación,
    mi fortaleza donde no seré sacudido.
Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios;
    él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.
Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento;
    dile lo que hay en tu corazón,
    porque él es nuestro refugio.
Salmos 62:5-8 NTV

Isaías 43:1-5 (TLA)

«Dios tu creador te dice: “No tengas miedo. Yo te he liberado; te he llamado por tu nombre y tú me perteneces. Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo; cruzarás ríos y no te ahogarás, caminarás en el fuego y no te quemarás porque yo soy tu Dios y te pondré a salvo. Yo soy el Dios santo de Israel. Israel, yo te amo; tú vales mucho para mí. Para salvarte la vida y para que fueras mi pueblo, tuve que pagar un alto precio. Para poder llamarte mi pueblo, entregué a naciones enteras, como Sabá, Etiopía y Egipto. No tengas miedo; yo siempre estaré contigo. No importa dónde estés, yo te llamaré y te haré volver a tu tierra, y volverás a ser mi pueblo. » Isaías 43:1-5 TLA

Me gusta cuando leo pasajes, en la segunda vuelta de lectura, el personalizarlos; No tengas miedo (alma mía), porque Él me ha liberado, me ha llamado por mi nombre y le pertenezco. Aunque tenga grandes problemas siempre estará conmigo. Porque me ama y valioso soy para Él. No importa dónde este, Él me hace volver.

Hablando como un vencedor.

Las palabras son muy importantes para nosotros los seres humanos, las que decimos a otros o las que nos decimos a nosotros mismos. Decir las palabras correctas nos ayuda para alcanzar nuestros sueños y ser vencedores.

LO QUE DECIMOS AFECTA NUESTRAS MENTES

Lo que decimos tiene la peculiaridad de convertirse en un hecho, el sabio Salomón conocía el poder de las palabras, escribió «Del fruto de la boca del hombre se llenara su vientre; se saciará del producto de sus labios» (Proverbios 18:20). Lo que Salomón esta diciendo es que las palabras correctas o incorrectas satisfacen a las personas, pero va un poco mas allá de eso al decir en el siguiente versículo  «La muerte y la vida están en poder de la lengua y el que la ama comerá de sus frutos» en traducciones contemporáneas dice «La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias.» 

Las palabras mas devastadoras no son aquellas que las personas nos dicen, sino aquellas que nosotros nos decimos a nosotros mismos. Podemos sobrevivir cuando alguien nos dice cosas negativas, pero cuando nosotros nos decimos cosas negativas es muy dificil superarlo. Palabras en comentarios como «tengo muy mala memoria», «no soy bueno para esto», «soy muy malo para aquello», «nunca voy a hacer algo de mi vida» entre tantos otros ejemplos que puedo mencionar y tantos mas que se te vienen a la mente. Al tener estas palabras y por consecuencia esos pensamientos nos estamos boicoteando cualquier esfuerzo por avanzar.

«Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.» (Romanos 10:17) Esto quiere decir que cuando nuestros oídos escuchan la palabra de Dios provocan en nosotros fe. Debemos hablar de manera que honremos el maravilloso trabajo que Dios hizo cuando nos cre´. Cada vez que decimos «no puedo», realmente estamos diciendo: «Dios hiciste mal trabajo cuando me creaste, soy un desastre». Tenemos que rempazar las frases: «no puedo» y «no soy», con las palabras de David quien dijo:  «Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.» (Salmos 139:13-14).

Seria saludable que hiciéramos esta declaración con mas frecuencia. Pero no debemos de irnos al extremo diciendo «Soy el más grande de todos, soy el mejor de todos», pero si es necesario que reconozcamos la maravillosa obra que Dios hizo en nosotros cuando nos creó.

LO QUE DECIMOS AFECTA A AQUELLOS QUE ESTÁN A NUESTRO ALREDEDOR

No sólo nuestras palabras afectan lo que hacemos y logramos, pero lo que decimos tiene un poderoso efecto en otros. La lengua de una persona puede influenciar a otros en maneras asombrosas. Aquellos que son padres de familia deben entender que sus palabras levantarán o destruirán a sus hijos. A muchos de mis alumnos, cuando son traídos por sus padres a clases, al ser presentados agregan frases como «para que le quites lo tonto», » a ver sí así aprende». Los niños se convierten en lo que constantemente sus padres les profetizan.  El apóstol Pablo en su carta a los efesios nos da la siguiente instrucción «Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» Efesios 4:29. Algunos padres piensan que sus hijos raramente hacen lo que les dicen, pero irónicamente cuando los padres ponen pensamientos negativos en sus hijos, por lo general terminan haciendo exactamente eso.

LO QUE DECIMOS NOS AFECTA ESPIRITUALMENTE

Números nos cuenta la historia del pueblo de Israel en el desierto y cómo empezaron a quejarse. Cuando murmuraban decían: «¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!»

En Números 14:2 Dios respondido a Israel de la siguiente manera: «Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros

El pasaje parece indicar que las palabras que decimos pueden convertirse en oraciones a Dios. Debemos tener cuidad con lo que decimos. Dios puede contestarlo como si fuera una oración. Lo que decimos tiene un poderoso efecto espiritual en nosotros, a tal grado que, lo que decimos determina nuestro destino eterno.

¿Qué hubiera sucedido si el pueblo de Israel hubiera dicho como Caleb: «Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.»? Ellos murieron porque dijeron que iban a morir. ¿Conoce a alguien que siempre decía que se enfermaría de cáncer o alguna otra enfermedad y le sucedió? Los hipocondríacos son personas que sin tener una enfermedad se la provocan a si mismos porque ellos llenos de temor confiesan que se enfermarán. Repito: Lo que decimos tiene un poderoso efecto espiritual en nosotros, a tal grado que, lo que decimos determina nuestro destino eterno.

«Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación«. Romanos 10:9-10.

Si las palabras tienen un efecto tan poderoso en nosotros, digamos palabras correctas. Seamos positivos en la forma de hablar, confesemos palabras para edificar, recordando que nuestras palabras se pueden convertir en oraciones.

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Estudio Para grupos de crecimiento no. 689,
Célula de Castillo del Rey brisas.
Editado y ampliado por Jesús García.

Libros Ecológicos

He encontrado la solución a los problemas con los libros. Basicamente el problema es el espacio, el costo, y la durabilidad… no se cuantos libros pueda una persona leer en toda su vida, aunque si un promedio aceptable son 12 libros por año si la persona vive unos 50 años activamente leyendo eso son unos 600 libros, nada comparado con los mas de 3000 libros que puede almacenar un dispositivo con unos cuatro gigas de espacio.

Es tanta mi fe en que aunque no tengo kindle ya tengo cerca de mil libros listos (libres y clásicos) para cargarle además del Calibre (un programa libre para administrar esas cosas). Nota: Si alguien quiere clases todo el semestre, que se me adelante y me la regale hahaha xD. Lo que aun no tengo del todo claro es como voy a hacer para que mis publicaciones de tipo escolares, como el manual de calculo y termodinámica cuadren en ese espacio, ya que lo que tenia avanzado de los mismos se encontraba en scribus es a pdf y lo que amazon me sugiere mande son otros formatos.

Por lo pronto, para aumentar considerablemente el numero de libros en este año (entre otras finalidades mas trascendentes) planea leer la biblia completa, sin invertir mucho tiempo solo unos 20 minutos por día quizá un poco menos. Pero la idea no es leerla desde Génesis hasta Revelaciones sin detenerme, mas bien es leer de cuatro lugares diferentes de la biblia, un poco de los evangelios, un poco de los históricos, un poco mas de proféticos y algo de los poéticos para tener una comprensión holística de la Biblia, eso quiere decir (no exactamente) que cuando leas un evangelio, simultáneamente leerás (de coincidir y ser posible) los segmentos que son citados en el nuevo testamento. Colocare lo respectivo a enero, iré colocando las demás meses en esta misma entrada.

Ya somos varios que estamos en este proyecto, planeamos reunirnos una o dos veces al mes para platicar sobre lo leído… a ver en que resulta el proyecto. Seria interesante hacer esto mismo con textos como el  Mahābhārata o algunos de los vedas, pero empezaremos por estos libros sagrados (si planeas hacerlo, que sea digital! o cuando menos conseguidle usado, pero por lo que mas quieras no lo compres nuevo). Casi se me olvida mencionar que no es una lectura por día mas bien son cuatro segmentos por día, pero solo 25 por mes para darnos un colchón de cinco días para recuperarnos en caso de habernos atrasado un poco.