Una habitación propia.


Gira en torno a la preparación para una conferencia «Las mujeres y la novela». Narrando la investigación del marco teórico y escrito como si estuvieras escuchando/leyendo lo que va pensando, las divagaciones que toma su mente en el transcurso de la investigación (que en momentos la distraen del objetivo, pero siguen siendo interesantes) y los eventos en esos días con sus respectivas interacciones.

Es un ensayo, breve, con 6 capítulos. Y sin embargo da en el punto, según mi breve experiencia, cuando dice lo que se necesita para poder escribir libremente o desarrollar cualquier forma de arte. Actualmente me parece que aplica a ambos géneros, aunque claro habrá excepciones a esa regla

A pesar de que los movimientos radicales la tomen de referente, lo que encontraras en el ensayo dista mucho de la percepción que proyecta actualmente el feminismo en las redes (el hate). Se encuentra en un punto, a mi entender, adecuado.

Un buen ensayo/libro, no te quedes sin leerlo.

Paseo en bicicleta.

El viernes pasado uno de los grupos decidió que era buena idea no presentarse a la materia. Falta colectiva, sin avisar. Es la primera ves que me ocurre, de octavo cuatrimestre, pero eso no fue la parte interesante.

Al principio no sabía qué hacer con el tiempo que tenia libre, y estuve al pendiente por si llegaban, al menos los primeros minutos de la primera de dos sesiones, de 50 minutos, en las que se supone debíamos estar en el aula.

Tome la bicicleta, en la que me voy a la universidad, y empecé a caminar en los pasillos del edificio, pues quizá los encontraría en alguna otra actividad. Cuando me entere que de plano, no llegarían. Me subí a la bici y me puse a pasear en toda la universidad.

Al principio con un poco de temor de que alguno de los guardias me detuviera abruptamente (no sé si esta permitido o no, pero nunca he visto nadie hacerlo). ¿Ya mencione que soy catedrático en la universidad?.

Hace tiempo que no disfrutaba tanto él andar en bici, no tenia ni ruta ni destino, empece por los corredores principales, los que conectan los diferentes edificios, estos tienen arboles a los costados. Evitando el contacto visual con los de seguridad, al asegurarme no estaba a la vista jugué a pedalear en zig zag entre los arboles (que adornan los largos corredores). Bajar y subir las rampas, usar los espacios del auditorio al aire libre, bajar escaleras (y subir, aunque en eso no me fue tan bien).

En algún punto durante el recorrido entre al edificio, donde están las oficinas, a dejar mi mochila (había olvidado le traía puesta). Después de dejarla note la diferencia, ademas de poder encender la app Biko, y empece a tomar el circuito vehicular que cruza medio perímetro en la universidad, la pista que usan para unas competencias. Las realizan una ves al año, donde los alumnos diseñan vehículos impulsados por humanos, de al menos tres llantas y dos pasajeros, note lo interesante que debe ser manejar uno de esos vehículos. También entendí porque algunas veces se les quedan en el camino. También me aventure a pasar por áreas no designadas como pasillos, corredores o veredas. Es decir, inaugurar rutas (breves). Al finalizar, ya tenia la confianza de cruzar por dentro de los edificios, e incluso frente a los de seguridad. Seguro quedo registro en las cámaras, porque alumnos no había (tantos).

Lo más agradable del recorrido fue liberar la mente de cualquier otro pensamiento, que para estas fechas de cambios necesarios, son algunos los que revolotean en mi mente. El estar enfocado en el presente, da una paz y tranquilidad increíble. Atención plena, como le dicen en mi segunda alma máter, o darse de pleno un golpe.

Al terminar el recorrido, reviví lo mucho que disfruto pasear. Recordé como hace trece años en fundidora (un parque en Monterrey) me divertía, ó hace no tantos, en el mismo parque pero con patines, me caía.

Volveré a hacerlo, no lo de caerme (o tal vez también), me refiero a ese camino de disfrutar y alegrarme. Ya ha ocurrió, esta empezando y volverá a pasar. Y pasearé en bicicleta «… pero no para ti…» (con la estructura usada en el poema «el futuro» de Cortazar).

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si 
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti


No me quedaré inmóvil, ni le querré con desgana. No me quedare al borde, me arrojare y recorreré ese camino. ¿Aun es tiempo? Y si no lo es, jamas tendré la pregunta del hubiera o la sensación de «habría podido dar más». Porque solo de este modo, catastrófico, se puede cambiar.

Fortalezas.

Eres alegre/entusiasta, contagias buena vibra y es agradable convivir contigo, eso te permitirá conocer muchas personas y te abrirá puertas.

Tienes confianza en ti. Descubriste, en este viaje, que el miedo a ir estaba basado en supuestos (y si pasa esto, y si pasa lo otro…). Sin embargo, te permitiste tomar la decisión de viajar (quizá fue un YOLO) encontraste trabajo y renovaste la confianza en ti, la cual menguaba por el circulo de protección en SM.

Demostraste determinación, cuando bucaste trabajos (no dejes de buscar). Es decir, cuando te ofrecieron el trabajo nocturno, no dijiste que no (por ejemplo). Tienes empatía y muestras atención, sabes escuchar y se puede confiar en ti.

Una fortaleza, muy importante y reciente, es que eres consciente de a donde vas. Es decir de una u otra manera te has fijado ya objetivos. Y estas dirigiendo tus acciones a conseguirlos. Y por ultimo, pero no menos importante, tienes a tu mínimi que te da un motivo (y también a veces te da lata) pero mas lo primero.

Ah y claro, tienes herramientas efímeras, a favor que eres joven, con salud (excepto por la vista) y bella.