Actitud (afecto, comportamiento y cognición)

¿Cómo se relacionan las dimensiones de la actitud (afecto, comportamiento y cognición) en una relación de pareja?

Allport (1968), mientras ocurrían sucesos importantes en México, definía la psicología social como “una disciplina en la cual las personas intentan comprender, explicar y predecir cómo los pensamientos, sentimientos y acciones de los individuos son influenciados por los pensamientos, sentimientos y acciones percibidos, imaginados o implícitos, de otros individuos” (p. 3). Asimismo, Freud señaló que toda psicología es una psicología social (citado en Myers, 2010), lo cual es evidente, dado que somos seres sociales.

Partiendo de la comprensión de las dimensiones que forman la actitud (afecto, comportamiento y cognición), es evidente que el afecto influye en la cognición y, consecuentemente, en el comportamiento (Myers, 2010). Normalmente, sucede en ese orden, aunque no siempre. A veces, un comportamiento sostenido, aunque contrario inicialmente a la cognición o al afecto, puede modificar ambas dimensiones.

Para clarificar esto, veamos dos ejemplos. Primero, imaginemos una pareja conformada por fulano y mengana (esos de los que escribía Benedetti), quienes sienten afecto mutuo. Ahora, supongamos que mengana cocina algo para fulano, y aunque el resultado culinario no sea ideal, el afecto que fulano siente hacia mengana modificará positivamente su percepción del platillo (cognición), influyendo en su comportamiento, manifestado en agradecimiento y ánimo para que mengana sienta que su esfuerzo valió la pena.

En el segundo ejemplo, consideremos una actividad cotidiana como lavar los trastes, que inicialmente causa desacuerdos en la pareja. Aunque al principio fulano no está cognitivamente de acuerdo con la técnica propuesta por mengana, al adoptar esa práctica (comportamiento) repetidamente, terminará incorporándola cognitivamente de manera inconsciente, e incluso podría transmitirla a otros gracias al afecto que los une.

Aunque se asume comúnmente que las dimensiones de la actitud ocurren en un orden específico, la realidad es que afecto, cognición y comportamiento interactúan constantemente, modificándose mutuamente según el contexto. Esto evidencia que, en una relación de pareja, las tres dimensiones son interdependientes y fundamentales. Personalmente, encuentro difícil elegir solo una dimensión como la más importante, ya que la complejidad y riqueza de nuestras actitudes radican justamente en su interacción continua.

Además, para mantener una actitud positiva en la pareja, no se debe descuidar ninguna dimensión. Sin embargo, podemos influir conscientemente en la cognición, al identificar y modificar nuestros pensamientos, y en el comportamiento, como manifestación práctica de la cognición.

Desde una perspectiva personal, encuentro una profunda conexión entre estas dimensiones y las palabras de Jesucristo y Salomón. Lucas señala claramente que “al árbol se le identifica por su fruto […] Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón” (Lucas 6:43-45, Nueva Traducción Viviente [NTV]), reflejando cómo nuestros afectos influyen directamente en nuestro comportamiento. Salomón enfatiza la importancia del afecto y la cognición indicando: “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida” (Proverbios 4:23, NTV).

(Nota: La versión Palabra de Dios para Todos [PDT] traduce «corazón» como «pensamientos», enfatizando la dimensión cognitiva: “Ante todo, cuida tus pensamientos porque ellos controlan tu vida”).

Así, queda claro que ninguna dimensión puede descuidarse sin afectar a las demás. Sin embargo, si tuviera que elegir una, sería el afecto, tal como lo recomienda Pedro “Y sobre todo, ámense profundamente, porque el amor es capaz de perdonar muchas ofensas” (1 Pedro 4:8, PDT).

Referencias

Allport, G. W. (1968). The historical background of modern social psychology. En G. Lindzey & E. Aronson (Eds.), The handbook of social psychology (2ª ed., vol. 1, pp. 1-80). Addison-Wesley.

Biblia Palabra de Dios para Todos (PDT). (2005). Centro Mundial de Traducción de la Biblia.

Biblia Nueva Traducción Viviente (NTV). (2010). Tyndale House Publishers.

Myers, D. G. (2010). Psicología social (10ª ed.). McGraw-Hill. Benedetti, M. (1992). El amor, las mujeres y la vida. Alfaguara.


Me pareció interesante esa tarea que realice para la materia de psicología social y dinámica grupal, solo esperaba a ser calificado para poder subirle.

AVODAH

Ayer, mientras revisábamos en el grupo de estudio los temas relacionados con el trabajo, una palabra atrapó mi atención: AVODAH (עֲבוֹדָה), en hebreo. Se usa en varios pasajes y suele traducirse como «trabajo» o «servicio». Pero no me gusta quedarme con la duda, así que decidí profundizar en su significado en la interlineal. Fue entonces cuando tuve un momento de revelación al notar su uso en Génesis 2:15:

«Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.»

Aquí se habla del propósito para el cual el hombre fue creado. En general, la Biblia menciona que hemos sido hechos para trabajar, pero el conflicto surge en la percepción de la palabra: ¿trabajar, labrar, cuidar, administrar?

Lo interesante es que, en este pasaje en particular, la palabra utilizada no es exactamente AVODAH, sino ABÁD (עָבַד), que es su raíz primitiva. Esto me llevó a comprender mejor otros pasajes, como Colosenses 3:23. Al final del interlineal se puede ver claramente esta diferencia.

Y aquí viene lo más impactante: una de las traducciones de ABÁD es «adorar». Esto significa que, desde el principio, el trabajo no solo ha sido un acto de servicio o administración, sino también una forma de adoración.

En la Biblia, la palabra «Avodah» se usa tanto para referirse al trabajo diario como al servicio a Dios, lo que nos lleva a reflexionar sobre cómo nuestra labor también puede ser un acto de adoración.

Hemos sido puestos en este mundo para adorar.

¿Qué hay entre Dios y los hombres?

El pasado 12 de diciembre, mientras recorría la ciudad, observé las diversas expresiones populares asociadas a esa fecha y sentí la necesidad de escribir algo al respecto. En lugar de centrarme en pasajes que señalen los errores (como Isaías 44:19), preferí adoptar un enfoque positivo. Así como quien conoce bien un billete auténtico puede distinguir uno falso, es más constructivo partir de lo que sí presentan los textos antiguos utilizados por la comunidad cristiana primitiva. Por ello, planteé la siguiente pregunta: ¿Puede alguien que no sea Jesucristo recibir oraciones o actuar como mediador entre Dios y los hombres? A continuación, comparto el resultado de analizar estos 66 documentos desde diversos enfoques interpretativos.

1. Interpretación literal o gramatical-histórica

En estos textos, en su sentido más directo, se presenta a Dios como el receptor de la oración. Por ejemplo, Jesús enseña a orar directamente al Padre:

  • Mateo 6:9: «Vosotros, pues, oraréis así: ‘Padre nuestro que estás en los cielos…’».

No se orienta la oración hacia seres humanos, sino hacia Dios. En cuanto a la mediación entre Dios y los hombres, un pasaje clave es:

  • 1 Timoteo 2:5: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Este texto subraya la exclusividad de Jesús como mediador. No menciona a ningún otro ser como mediador en cuanto a la reconciliación o la salvación.

Además, cuando se presentan situaciones en las que un ser humano o un ángel recibe algún tipo de reverencia, la reacción es siempre negativa. Por ejemplo:

  • Hechos 10:25-26: Cuando Cornelio quiso postrarse ante Pedro, este lo impidió diciendo: “Levántate, pues yo mismo también soy hombre.”
  • Apocalipsis 19:10; 22:8-9: Cuando el apóstol Juan intenta adorar al ángel, este lo reprende indicando que solo a Dios se debe adorar.

Estos ejemplos evidencian que ni apóstoles ni ángeles son considerados dignos de recibir adoración u oración. Esto implica que la oración y la mediación hacia Dios no se extienden a otros seres creados.

2. Interpretación alegórica

Si abordamos una lectura alegórica, donde personajes y eventos del Antiguo Testamento representan realidades espirituales más profundas, encontramos que sumos sacerdotes, profetas y reyes servían como mediadores vivos y activos entre el pueblo y Dios en su propio momento histórico. Estas figuras, plenamente vigentes mientras cumplían su función, apuntaban simbólicamente hacia el mediador definitivo: Jesucristo.

De este modo, la alegoría conduce a interpretar a Jesús como el Sumo Sacerdote perfecto (Hebreos 7:23-27; 9:11-14), dando plenitud a las mediaciones parciales anteriores.

Este énfasis en la mediación de personas vivas se ve reforzado por la prohibición de interactuar con los muertos como fuente de guía espiritual. Deuteronomio 18:10-11 prohíbe expresamente la adivinación o el contacto con espíritus de los fallecidos. Esto refuerza la idea de que no se contemplaba recurrir a quienes ya no vivían para la mediación entre Dios y los hombres.

Así, la alegoría no valida nuevos mediadores ajenos a Cristo, sino que confirma que el rol de aquellos seres humanos vivos y autorizados en su tiempo encuentra su cumplimiento pleno en Jesús.

3. Interpretación tipológica

En el Antiguo Testamento existían mediadores humanos (Moisés, Aarón, los sacerdotes) que, desde una perspectiva tipológica, anticipaban la obra de Cristo. El Nuevo Testamento aclara que estas tipologías se cumplen y consuman en Jesús (Hebreos 9:15; 12:24). Así, Cristo es el fin de todas las mediaciones humanas. No se presenta un reemplazo posterior a Él, ni se indica que otros seres humanos o celestiales deban asumir ese rol.

4. Interpretación contextual

Dentro del contexto del Nuevo Testamento, la comunidad primitiva oraba «en el nombre de Jesús» (Juan 14:13-14; 16:23-24), reconociendo en su autoridad y posición ante el Padre la clave para la comunicación con Dios. No hay testimonio en estos escritos de que los creyentes dirigieran oraciones a otros santos, a María (la madre de Jesús) o a ángeles. Por el contrario, se enfatiza que toda oración, petición e intercesión va dirigida a Dios, conscientes de que Cristo es el único mediador.

5. Interpretación moral

Moralmente, estos textos instan a la humildad y a depositar la confianza solo en Dios. Dirigir la oración a otra entidad diferente del Creador implica un desvío, ya que se deposita en una criatura la dependencia que corresponde únicamente al Señor. Jesús mismo insistió: “Adorarás al Señor tu Dios, y a él solo servirás” (Mateo 4:10, cf. Deuteronomio 6:13).

Del mismo modo, en Apocalipsis 19:10 y 22:9, cuando Juan intenta adorar al ángel, este lo corrige y le ordena adorar únicamente a Dios. Jeremías 17:5 advierte contra poner la confianza en el hombre, y Romanos 1:25 denuncia el error de intercambiar la gloria del Creador por la criatura. Así, la enseñanza contenida en estos textos llama a mantener la relación vertical con el Creador como el único objeto legítimo de adoración y dependencia total.

6. Interpretación escatológica

Considerando la consumación futura descrita en algunos de estos escritos, la adoración final se centra en Dios y en el Cordero (Cristo) (Apocalipsis 5:8-14). No se presenta ningún otro personaje recibiendo oración ni actuando como mediador en la realidad escatológica. Esto refuerza la idea de que la mediación es exclusiva de Cristo, tanto en el presente como en el futuro eterno.


Estas diversas perspectivas, en los escritos reconocidos por la comunidad cristiana primitiva, convergen en la afirmación de que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres. No se presenta evidencia de que otros humanos (vivos o muertos) o ángeles deban recibir oración o actuar como mediadores. Por el contrario, cualquier acto de adoración u oración a seres distintos de Dios se desalienta.

Soñando haikus

Anoche o antenoche, soñé que estaba de nuevo en la escuela (presencial), la preparatoria, estaba en la clase de artes, con el profesor Macias, cuyo rostro recuerdo, pero no su nombre; creo que ese era su apellido.

Estaba en el fondo del salón; ahí empezó el sueño (no tengo noción de cómo llegué a ese lugar, quizá comenzó antes) y nos estaba solicitando la tarea, un poema. Debíamos haber llevado uno, y obviamente no lo tenía, pero él estaba inquisitando a la clase de manera muy exigente, y yo levanté la mano para detener esa masacre, ya que nadie lo había traído y estaban siendo reprendidos.

Le dije que no lo tenía escrito, sino que lo había aprendido de memoria; que era poesía japonesa, un haiku (aunque no recordaba el autor en el sueño), de Yamagushi Sodô. Entonces lo recité:

No tiene nada
Mi choza en primavera
Lo tiene todo.

Por supuesto, es para lo que mi memoria puede dar.

En ese momento, recordé uno de los salmos más famosos, el 23, y noté que sus primeras líneas podrían formar un haiku (5-7-5). Me quedé pensando en variaciones y ajustes, en formas diferentes de empezar y concluirlo para llevarlo a esa estructura. El resto del salón se desvaneció, y me quedé solo intentando ajustar para que las sílabas fueran cinco, siete y cinco. Mientras en el sueño, o en la realidad, apretaba los dedos para contar, y este fue el resultado:

Jah es mi pastor,
nada me hace falta,
está conmigo.

El haiku es una forma muy breve de poesía que encierra un sentimiento, un momento, un instante, y se escribe en contemplación. En japonés, esta métrica tiene más sentido, ya que, además de ser un poema auditivo, es también gráfico, por la forma de su escritura. El mayor reto de los haikus, para que los podamos disfrutar en español, es el arte de quien los traduce. Es tan importante el traductor como el autor original. Investigaré quién es el traductor de esa versión… Me surge una pregunta: ¿cómo quedaría traducido al japonés lo que escribimos en español.

Algo así sería el original, en interlineal:

何もない
(nani mo nai)
No tiene nada

春の私の小屋
(haru no watashi no koya)
Mi choza en primavera

全部ある
(zenbu aru)
Lo tiene todo

CSS DIVI WordPress

Hace poco vi ese detalle en la letra de la página de Apple y me pregunté como lo hacían, no había más que oprimir F12 y revisar el código, lo que note es que después de mi revisión dejaron de hacerlo de esa manera y fueron solo colores sólidos, simples. Qué bueno que alcance a verlo. Este es el código tal cual le tenían:

((-webkit-background-clip) or (background-clip)) and (color) {
.section-ipados .subsection-headline {
background: linear-gradient(110deg, #339AAF, #2E76DB 33%, #1B175F 66%, #6F57B4);
-webkit-background-clip: text;
background-clip: text;
color: transparent;

Por supuesto que de esa manera no funciona en WordPress, después de unos ajustes al código y colocándolo en el CSS del elemento (las letras) y con el tema DIVI, queda de esta manera:

.selector h2 {
background: linear-gradient(110deg, #339AAF, #2E76DB 33%, #1B175F 66%, #6F57B4);
-webkit-background-clip: text;
color: transparent;
}

El código da una transición entre varios tonos de colores colocados en hexadecimal (HEX) y con una «inclinación» (gradiente) que da la dirección de dicha transición, quedando de esta manera:

Desde luego, eso se hace si el WordPress esta un servidor/hosting que lo permita (externo a wordpress.com) o en el hospedaje oficial de WordPress pagando un plan que te permita personalizar el CSS. Lo escribo para después, para tener donde encontrar todo esto rápido.

Span Ubuntu

He regresado a instalar ubuntu, y tengo dos pantallas. El problema es que el fondo no se veía bien, puesto que no lo colocaba a doble pantalla, simplemente lo centraba en ambas y debido a que es un 3840×1080 solo se veía el centro… un gris completo, al menos para el fondo que intentaba colocar. Probé varias cosas, pero corriendo una simple línea en la terminal (sin necesidad de root), acomodo el fondo de inmediato:

gsettings set org.gnome.desktop.background picture-options spanned

No creo ser el único que no se siente cómodo para empezar a trabajar, si no encuentra agradable el escritorio.

1 Pedro 5:6-7

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (RVR60)

Por lo tanto, muestren humildad bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes. (RVC)

Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. (NTV)


El pasaje de 1 Pedro 5:6-7 se los muestro en tres traducciones o versiones distintas, cada una con sus propias variaciones notables. Estas diferencias, aunque puedan parecer menores inicialmente, tienen un impacto significativo en nuestra interpretación del mensaje, particularmente en temas relacionados con el orgullo y la manera en que entendemos las palabras con sus connotaciones contemporáneas.

Se destaca una diferencia fundamental en el uso de términos como «humillaos» en contraposición a «muestren humildad». Optar por una versión sobre otra revela las connotaciones que atribuimos actualmente a estas expresiones, influenciando directamente nuestra percepción del texto. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿acaso humillarse es lo mismo que ser humilde?

De forma reveladora, estos versículos ofrecen una guía explícita sobre la práctica de la humildad, eliminando la posibilidad de interpretaciones ambiguas. Se nos anima a liberarnos de la ansiedad mediante la confianza plena en Dios. No obstante, el orgullo y la tendencia hacia la autosuficiencia, temas recurrentes en las Escrituras, nos impiden asumir una postura de humildad, humillándonos (es decir, suprimiendo nuestro ego y orgullo) y confiando en Su cuidado.

Así, la ansiedad se presenta como un reflejo o consecuencia del orgullo, surgida de nuestra dificultad para reconocer y confiar plenamente en Dios, debido a nuestra incredulidad en su preocupación por nosotros.