¿Ansiedad?

Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios,
    porque en él está mi esperanza.
Solo él es mi roca y mi salvación,
    mi fortaleza donde no seré sacudido.
Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios;
    él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme.
Oh pueblo mío, confía en Dios en todo momento;
    dile lo que hay en tu corazón,
    porque él es nuestro refugio.
Salmos 62:5-8 NTV

Su paz

No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo. Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. (‭‭Filipenses‬ ‭4:6-8‬ ‭TLA‬‬)

Isaías 43:1-5 (TLA)

«Dios tu creador te dice: “No tengas miedo. Yo te he liberado; te he llamado por tu nombre y tú me perteneces. Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo; cruzarás ríos y no te ahogarás, caminarás en el fuego y no te quemarás porque yo soy tu Dios y te pondré a salvo. Yo soy el Dios santo de Israel. Israel, yo te amo; tú vales mucho para mí. Para salvarte la vida y para que fueras mi pueblo, tuve que pagar un alto precio. Para poder llamarte mi pueblo, entregué a naciones enteras, como Sabá, Etiopía y Egipto. No tengas miedo; yo siempre estaré contigo. No importa dónde estés, yo te llamaré y te haré volver a tu tierra, y volverás a ser mi pueblo. » Isaías 43:1-5 TLA

Me gusta cuando leo pasajes, en la segunda vuelta de lectura, el personalizarlos; No tengas miedo (alma mía), porque Él me ha liberado, me ha llamado por mi nombre y le pertenezco. Aunque tenga grandes problemas siempre estará conmigo. Porque me ama y valioso soy para Él. No importa dónde este, Él me hace volver.

סֶלָה (selah)‎

También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor. (Romanos 5:3-5)

Para ver a Dios calmar la tempestad, es necesario primero estar en medio de la tempestad סֶלָה

Contentamiento

Estaba platicando con mi madre por teléfono, mientras manejaba rumbo a algún lugar climatizado donde pudiera perder/utilizar las siguientes horas de mi día (son las 13:02 hrs y el siguiente compromiso es hasta las 16:30 hrs). Y mientras discurría la conversación mi sobrina, del otro lado del teléfono a muchos kilómetros y en otro país, tenía un conflicto emocional que era tan grande (para ella) como los problemas por los que he estado pasando últimamente.

Tiene cerca de cinco años ¿qué cosa puede ser tan grave a esa edad? Inmediatamente me compare con mi madre, quien se encuentra jubilada y no tiene que hacer absolutamente nada para garantizarse un futuro (alcanzo modalidad 40, donde la pensión no depende de lo ahorrado) y sin embargo así… tiene problemas.

Siempre anhelamos más, sin importar lo que tengamos o no, no será suficiente. Somos esclavos de la insatisfacción y cada uno de nuestros inconvenientes sin importar tengas cinco, cuarenta o setenta años parecen causan el mismo sufrimiento. Así como pienso yo del problema ajeno, seguro así han de pensar sobre los míos. ¿Será esta la razón, real, para la cual estamos aquí, el dolor? Meditaba en esta pregunta y en otros hilos de pensamientos.

Me estacione frente al lugar donde inicialmente pensaba quedarme esperando este tiempo pero por alguna razón, que desconozco, no me quede. Luego, en el trayecto al lugar B, vi indigentes descansando y otros caminando. Uno en particular llamo mi atención; andaba con chamarra y cruzaba una calle, una esquina donde dan vuelta los autos a la derecha, ya se encontraba a la mitad (entre los dos carriles que giran) pero los conductores del segundo carril no lo dejaban terminar de pasar la calle, intento tres veces avanzar y al no conseguirlo simplemente giro a la derecha igual que los vehículos y continuo caminando entre los dos carriles… envidie la simpleza que creía podrían tener. Quizá son los únicos realmente libres de todo esto… supongo que dependerá de cada indigente. Y en ese momento me di cuenta que también depende de cada individuo y recordé las palabras que dice Pablo en su carta a los Filipenses.

«No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» Filipenses 4:11-13 RVR60

Son las 13:56 y empiezo a sentir la ansiedad de que debo consumir otro producto para poder permanecer en este lugar mas tiempo. Pero sé que no es así pues desde que llegue hay otras personas, con el producto agotado, en otras mesas trabajando (o eso creo). Me parece tan largo el camino (mental/espiritual) para llegar a ese nivel de contentamiento.