1 Pedro 5:6-7

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (RVR60)

Por lo tanto, muestren humildad bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Descarguen en él todas sus angustias, porque él tiene cuidado de ustedes. (RVC)

Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor. Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. (NTV)


El pasaje de 1 Pedro 5:6-7 se los muestro en tres traducciones o versiones distintas, cada una con sus propias variaciones notables. Estas diferencias, aunque puedan parecer menores inicialmente, tienen un impacto significativo en nuestra interpretación del mensaje, particularmente en temas relacionados con el orgullo y la manera en que entendemos las palabras con sus connotaciones contemporáneas.

Se destaca una diferencia fundamental en el uso de términos como «humillaos» en contraposición a «muestren humildad». Optar por una versión sobre otra revela las connotaciones que atribuimos actualmente a estas expresiones, influenciando directamente nuestra percepción del texto. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿acaso humillarse es lo mismo que ser humilde?

De forma reveladora, estos versículos ofrecen una guía explícita sobre la práctica de la humildad, eliminando la posibilidad de interpretaciones ambiguas. Se nos anima a liberarnos de la ansiedad mediante la confianza plena en Dios. No obstante, el orgullo y la tendencia hacia la autosuficiencia, temas recurrentes en las Escrituras, nos impiden asumir una postura de humildad, humillándonos (es decir, suprimiendo nuestro ego y orgullo) y confiando en Su cuidado.

Así, la ansiedad se presenta como un reflejo o consecuencia del orgullo, surgida de nuestra dificultad para reconocer y confiar plenamente en Dios, debido a nuestra incredulidad en su preocupación por nosotros.

Fe y ciencia

Acabo de leer, en uno de los foros de una de las materias que estoy cursando, la siguiente estadística: «83.6% cree más en la fe que en la ciencia», me parece que está mal planteada la forma en que hicieron la pregunta para obtener ese resultado.

La discusión sobre la intersección entre ciencia y fe es profunda y multifacética. La referencia a Pablo (el apóstol) en su carta a los romanos es particularmente pertinente y esclarecedora:

«Porque las cosas invisibles de él, desde la creación del mundo, se hacen claramente visibles, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, tanto su eterno poder, como su deidad; de modo que no tienen excusa.» Romanos 1:20 RVR60

Este versículo sugiere que a través de la observación del mundo natural—las «cosas hechas»—, podemos llegar a comprender aspectos de la divinidad. Esto indica que el universo, en su orden y complejidad, testimonia la existencia y los atributos de un creador, accesible a todos y dejando sin excusa a quienes eligen no reconocer a Dios.

Esta perspectiva no solo se alinea con la visión religiosa, sino que también encuentra eco en el pensamiento de notables científicos y pensadores, quienes han expresado su asombro ante el universo y la naturaleza. Por ejemplo:

Galileo Galilei afirmaba que «La matemática es el lenguaje con el que Dios ha escrito el universo», lo que refleja la idea de que el descubrimiento de leyes matemáticas que gobiernan el cosmos es una manera de entender el plan divino.

Albert Einstein mencionó que «Cuanto más comprendo la física, más me inclino hacia el misticismo», destacando cómo su comprensión del universo le llevó a contemplar lo místico, a pesar de sus complejas creencias personales sobre Dios y la religión.

Jane Goodall ha compartido su sentido de maravilla y conexión espiritual con la naturaleza y los animales, indicando que «Sientes esta maravilla… y sabes que estás en armonía con algo mucho más grande que tú mismo.»

Neil deGrasse Tyson observa el universo como «un cosmos sin lugar para las creencias basadas en la autoridad; veo un universo rigurosamente determinista, magníficamente indiferente a nuestras creencias personales», lo que subraya una admiración por el universo desde una perspectiva científica rigurosa.

Comparto la visión de Galileo Galilei y creo que es posible profundizar en un aspecto sin perder el otro. Porque son para propósitos diferentes. Lo que históricamente ha estado en conflicto es la relación entre religión organizada y ciencia, más que entre fe y ciencia como conceptos. La ciencia y la fe pueden coexistir y complementarse, enriqueciendo nuestra comprensión y apreciación del mundo y más allá. 

Referencias

buzonuv@uv.mx. (s. f.). El conocimiento científico presente en la vida cotidiana – Dirección de Comunicación de la Ciencia. https://www.uv.mx/cienciauv/blog/cienciavidacotidiana/

Salmo 119:71-75 NTV


71 
El sufrimiento me hizo bien,
    porque me enseñó a prestar atención a tus decretos.
72 Tus enseñanzas son más valiosas para mí
    que millones en oro y plata.

Yod

73 Tú me hiciste; me creaste.
    Ahora dame la sensatez de seguir tus mandatos.
74 Que todos los que te temen encuentren en mí un motivo de alegría,
    porque he puesto mi esperanza en tu palabra.
75 Señor, sé que tus ordenanzas son justas;
    me disciplinaste porque lo necesitaba.


Tranquilo, ya podrás ver claramente, porque todas las cosas cooperan para bien.

Oseas 6:4-7

«Oh Israel[a] y Judá,
    ¿qué debo hacer con ustedes?—pregunta el Señor—.
Pues su amor se desvanece como la niebla de la mañana
    y desaparece como el rocío a la luz del sol.
Envié mis profetas para destrozarlos,
    para aniquilarlos con mis palabras,
    con juicios tan inevitables como la luz.
Quiero que demuestren amor,[b]
    no que ofrezcan sacrificios.
Más que ofrendas quemadas,
    quiero que me conozcan.[c]
Pero igual que Adán,[d] ustedes rompieron mi pacto
    y traicionaron mi confianza.

a) En hebreo Efraín, se refiere al reino del norte de Israel. b) La versión griega traduce este término hebreo como que tengan compasión. Comparar Mt 9:13; 12:7. c) En hebreo que conozcan a Dios. d) O Pero en Adán.

Job 21 (NTV)

Séptimo discurso de Job: respuesta a Zofar

21 Entonces Job habló de nuevo:

«Escuchen con atención lo que digo;
    es una forma de consolarme.

»Mi queja es con Dios, no con la gente.
    Tengo buenas razones para estar tan impaciente.
Mírenme y quédense atónitos;
    tápense la boca con la mano, totalmente sorprendidos.
Cuando pienso en lo que estoy diciendo, me estremezco
    y mi cuerpo tiembla.

»¿Por qué prosperan los malvados
    mientras se vuelven viejos y poderosos?
Llegan a ver a sus hijos crecidos y establecidos,
    y disfrutan de sus nietos.
Sus hogares no corren ningún peligro,
    y Dios no los castiga.
10 Sus toros nunca dejan de procrear;
    sus vacas tienen terneros y nunca pierden sus crías.
11 Dejan brincar a sus niños como corderitos;
    sus pequeños saltan y bailan.
12 Cantan con panderetas y arpas
    y celebran al sonido de la flauta.
13 Pasan sus días con prosperidad;
    luego van a la tumba[a] en paz.
14 Sin embargo, le dicen a Dios: “Vete,
    no queremos nada de ti ni de tus caminos.
15 ¿Quién es el Todopoderoso y por qué debemos obedecerlo?
    ¿En qué nos beneficiará orar?”.
16 (Creen que su prosperidad depende de ellos,
    pero yo no tendré nada que ver con esa forma de pensar).

17 »Sin embargo, la luz de los malvados parece no extinguirse nunca.
    ¿Alguna vez tienen problemas?
    ¿Acaso Dios les reparte dolores con enojo?
18 ¿Se los lleva el viento como la paja?
    ¿Los arrastra la tormenta como al heno?
    ¡De ninguna manera!

19 »Ustedes dicen: “Bien, ¡al menos Dios castigará a los hijos de ellos!”;
    pero yo digo que él debería castigar a los que pecan
    para que comprendan su juicio.
20 Que vean con sus propios ojos su destrucción,
    y beban en abundancia del enojo del Todopoderoso.
21 Pues, después de muertos,
    no les importará lo que le suceda a su familia.

22 »Pero ¿quién podrá enseñarle algo a Dios,
    si es él quien juzga aun a los más poderosos?
23 Una persona muere próspera,
    muy cómoda y segura,
24 la viva imagen de la salud,
    en excelente forma y llena de vigor.
25 Otra persona muere en amarga pobreza,
    sin haber saboreado nunca de la buena vida.
26 Sin embargo, a los dos se les entierra en el mismo polvo;
    los mismos gusanos los comen a ambos.

27 »Miren, yo sé lo que están pensando;
    conozco los planes que traman contra mí.
28 Me hablarán de gente rica y malvada,
    cuyas casas desaparecieron a causa de sus pecados;
29 pero pregunten a los que han visto mucho mundo
    y ellos les dirán la verdad.
30 Los malvados se salvan en tiempos de calamidad
    y se les permite escapar del desastre.
31 Nadie los critica abiertamente
    ni les dan su merecido por lo que hicieron.
32 Cuando los llevan a la tumba,
    una guardia de honor vigila su sepultura.
33 Un gran cortejo fúnebre va al cementerio.
    Muchos presentan sus respetos cuando los sepultan
    y descansan en paz bajo tierra.

34 »¿Cómo podrán consolarme sus frases huecas?
    ¡Todas sus explicaciones son mentiras!».


En el plan de lectura que estoy siguiendo se ha estado leyendo el libro de Job y me parece que está lleno de sentido. Muchas veces, cuando hablo con los otros, me parezco mucho a los «amigos» de Job. Y, por supuesto, también he tenido amigos así… He tenido una visión reducida y simple. Sin embargo, no siempre (rara vez) la explicación más fácil es la acertada.

Engranaje.

Una vez que se ha establecido una «necesidad», surge la pregunta: ¿cómo determinar si es auténtica o meramente inducida? Y, extrapolando, ¿cómo podría nuestra sociedad contrarrestar los aspectos perjudiciales que son inherentes a su propia estructura? Dado que el consumismo es intrínseco al sistema socioeconómico en el que vivimos, ¿no requeriríamos adoptar un estilo de vida radicalmente diferente, como el de las comunidades Amish, para evadir sus efectos? Aunque, incluso ese modo de vida podría no ser tan idílico como parece a primera vista.

Reflexionando sobre la noción de que «consumimos lo que no necesitamos», me cuestiono si mi elección de estudiar psicología fue genuinamente motivada por una aspiración personal o si, en cambio, fue influenciada por expectativas externas y promesas de un futuro promisorio. ¿Acaso el propósito subyacente de esta carrera no es simplemente adaptar a los individuos para que se integren eficientemente en el mecanismo capitalista que alimenta el consumismo? En este sentido, ¿no estaríamos, de manera paradójica, perpetuando aquello que criticamos? El consumismo, el desperdicio y la contaminación. Y llevando esta reflexión aún más allá, ¿existe realmente alguna profesión que no esté, de alguna manera, alineada con mantener o avanzar la dirección actual de nuestra sociedad?

Al detenerme en estas reflexiones, busqué quién más podría compartir estos pensamientos y encontré que no soy el único en vislumbrar esto. Por ejemplo, en el artículo de Alex Figueroba, se destaca que, aunque la psicología ha tenido como objetivo primordial mejorar la calidad de vida de las personas, en el mundo actual, esta disciplina tiende a actuar en favor del estatus quo, promoviendo el mantenimiento de las consecuencias negativas del “libre mercado”. La psicología, en este contexto, se presenta como un brazo correctivo del capitalismo moderno.

El capitalismo, al promover la competencia por recursos y la primacía de la propiedad privada, ha llevado a que la salud mental se enmarque en una estructura económica global. Esta estructura impulsa que cada vez más aspectos de la vida se rijan por la lógica del beneficio monetario, incluyendo la concepción de la salud mental como una mercancía. Las desigualdades materiales generadas por el capitalismo resultan en diferencias en la salud mental basadas en el estatus socioeconómico. A medida que aumenta el número de personas con dificultades económicas, también lo hace la prevalencia de trastornos mentales, en particular aquellos relacionados con la ansiedad y la depresión.

Figueroba también resalta el papel correctivo de la psicología. Aunque a largo plazo es más eficaz tratar la depresión o la ansiedad mediante psicología, el poder de las corporaciones farmacéuticas y la búsqueda de beneficios inmediatos han consolidado un modelo sanitario donde la psicología es poco más que un apoyo para trastornos que no se pueden «curar» con medicamentos. En este marco, la psicología actúa como una válvula de contención que, aunque puede mejorar el bienestar en casos individuales, no aborda las causas subyacentes de los problemas que afectan colectivamente a las sociedades.

Finalmente, la psicología contemporánea se ha adaptado al sistema social, político y económico de manera que favorece su continuidad y la adaptación de las personas a sus reglas de juego. En estructuras que promueven el individualismo, la psicología también se ve obligada a hacerlo si pretende ayudar a individuos específicos a superar sus dificultades. La psicología no será verdaderamente efectiva para aumentar el bienestar de la sociedad en su conjunto mientras continúe obviando la importancia primordial de modificar las estructuras sociales, económicas y políticas.

Pero, considerando que las carreras son creadas por la demanda del entorno, no existe una que esté trabajando realmente por un futuro mejor. Y ahora, ¿quién podrá ayudarnos? (un poco de humor para cerrar, saludos).

Referencias

Figueroba, A. (2017, 29 marzo). ¿Es la Psicología el brazo correctivo del capitalismo moderno? Psicología y mente. Recuperado 8 de octubre de 2023, de https://psicologiaymente.com/social/psicologia-correctivo-capitalismo

Bye bye.

Amanecí retro. ¿Has notado que rara vez pensamos en lo que significa o implica aquello que estamos cantando? Por ejemplo en esa canción, empieza como algo sano, un proceso de aceptación, respeto (al dar espacio al otro), valoración propia (al no quedarse donde no sos valorado).

Pero (si, esa palabra tan inoportuna) en el estribillo regresa a una desvalorización propia al rogar un encuentro de despedida, que seguramente para la contraparte es innecesaria. La mente humana que imagina se merece un final diferente.

De hecho, la parte que canta el público es aún más tóxica, y ni siquiera es parte de la letra. Incluso se ve cuando el artista les dice, con un gesto de la mano, «no, no, eso no». No sean como el estribillo, ni como el público.