Realmente

Esperábamos mientras preparaban todo para iniciar el tatuaje, C. me pregunto -¿sabes qué es para siempre?- Le dije que sí y continue sintiendo la ansiedad. Pero no es hasta hace un momento, mientras platicábamos por chat, dos días después que me entro de golpe, tome consciencia, de la profundidad de un «para siempre». También comprendí que todo el tiempo estamos fabricando recuerdos y en el recuerdo de mi primer para siempre ella estaría.

Recordé también, pero por notificación de una aplicación, unos días después de haber apartado la fecha, que el 18 (día en que me llenaron de color) es el cumpleaños de quién estimulo la escritura de algunas entradas previas (fatalistas algunas, buenas otras) y pensé que chingón. Es chingón no acordarme de eso y después, sin notificaciones, menos me acordare. Qué hermoso, de verdad, que no todos los para siempre son realmente para siempre.

Gerbera Naranja.

Mañana le toca y yo seré el espectador, quiere una gerbera naranja. No es su primer para siempre, pero el primero que le acompaño. Afortunadamente los para siempre, cuando no vienen de lo alto, no son para siempre y podemos empezar de nuevo.

C. ha asociado la gerbera naranja a la euforia y a la alegría, que simbolizan el éxito conseguido en todos los sueños o metas propuestos en la vida. Es bonito el significado que le ha dado. Ya escribiré mañana, sobre mañana o después de mañana.

Colores

Llevo toda la tarde/noche/madrugada ideando que escribir (tras la portada, o en algún lugar del mismo) para un par de libros que he de regalar a mi persona favorita. Uno de ellos me lo ha pedido (al menos el genero), otro de mi propia cosecha y el tercero es un clásico (66 textos en realidad) que todos debemos tener siempre a la mano.

El problema de los libros comienza cuando pienso en la forma para entregar ¿así tal cual o les preparó en algo más? Colocaré un par de separadores y haré otro… ¿en qué lugar deben ir? Podría dejarles en una parte del libro que me guste o una parte que le quiera dedicar… ¿Lo notaría o que sean regalos por separado? ¿debo decirle por cuál motivo esta el separador ahí?

En definitiva tenia razón Antoine de Saint-Exupéry, en el capitulo XXI de su publicación más conocida, hay al menos tres declaraciones profundas: (1) afirma que lo valioso de la Rosa proviene del tiempo invertido en ella, (2) se es responsable de lo domesticado y (3) lo esencial no puede verse con la ojos. Y no sé si en esta historia soy el principito, el zorro o la rosa. Un triangulo curioso, espero recordar después, que se merece su propia entrada al blog.

Hay una cuarta enseñanza: (4) en el habito se facilita la domesticación: «Lo mejor es venir siempre a la misma hora-dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres.» (Espero no ser el zorro).

Bueno, regresando al tema. El siguiente reto, si dejo de prestar tanto en la forma (estética) del como se los entregare y me concentro en el contenido. ¿Debo de cuidar lo que le escriba? Imagino que el texto deberá poder pasar la prueba de alguna auditoría tóxica, para que no tenga nunca que arrancarle esa pagina (cuando la vida nos separé, es decir mi primer para siempre real es ese tatuaje) y solo mi persona favorita sea consciente de lo que significa o del origen del libro, para que así pueda conservarlo. Podría dejar que él yo del mañana (literalmente mañana) lo solucione.

Y regresando al tema, antes del tema previo, el original, la razón de tener las fotos en la publicación son mis colores nuevos, que por cierto me acompaño a colorearme, y ayer domingo llegue con buenas nuevas (el chisme de la mañana) a la casa, y fue muy grato haber sido recibido aceptación. Bueno, supongo que mañana avanzare en eso de los libros.

Lovers go home

Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada
y me encontraste bien
y te encontré más linda
ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde
estoy
sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola
que del vecino
territorio del amor
ese desesperado
empezarán a mirarnos
con envidia
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.

Mario Benedetti


No estoy completamente seguro, me parece he experimento una primer excursión del vecino territorio del amor, no fue organizada, fue espontánea. Esta serie de atenciones y sentimientos que le tengo, puede que ya no se encuentren en donde pensaba estaban.

Aquello en donde ponemos nuestra atención termina por crecer, y nunca he sabido ocultar lo que siento. Dice Horacio Oliveira, personaje de Rayuela, que no se puede elegir en el amor, pues es un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.

Esto es mas como la construcción de una catedral, una obra sagrada, sin prisa y con tiempo, cuidando los detalles. Teniendo como objetivo la edificación, no que caiga el rayo. Sin embargo, si debe hacerlo, sea bienvenido… tampoco voy a colocar un pararrayos.

Karma preposicional.

El reto que viene es grande, inconscientemente se usan, nos usamos. ¿Cuál es el problema?

– Disfrutemos el tiempo, disfrutemos lo nuestro, disfrutemos mientras dure. No nos amarremos, porque la jaula lujosa sigue siendo cárcel – Dije y ella acepto enamorada. ¿Quién puede pensar bien así?

La palabra amor estaba prohibida, no era aceptable mencionarla. Se podría llamar como fuera, siempre que amor no fuere. Para el mundo buenos amigos.

Sin embargo, llegando ella, apenas pisando el departamento, pisar*. ¿Un saludo? No hace falta, no audible. Diástole y sístole apresurados. -Di mi nombre- me dice (alzhéimer temporal), quizá lo nota, quizá lo perdona. Sin temblar muerdo su oreja como sabiendo lo que hago, busco aparentar experiencia que no tengo. Lenta y torpemente desabotono cada uno, termino rompiendo varios, pero no parece importarle. Practicamos braille, deslizo mis manos y ella se encuentra preparada.

Ojos blancos extraviados, viendo ningún sitio, hay luz tenue, respiración agitada. Segundos conteniendo la respiración, espalda arqueada, empuñando sabanas… He recordado el nombre y lo digo, ella contesta el mio… Llego el temblor, piel de gallina, las cosquillas involuntarias. Tatuajes quedan.

Pasaron días, carnes asadas, semestres y materias. Estudiamos calculo y letras, cocinamos, visitamos jardines y museos. Muchas veces. Piel canela, siempre detallista y complaciente, abarcaría todo. Del gélido letargo me fue despertando el corazón.

Una noche rompí reglas. El enamorado pierde ¿quien puede pensar bien así? “Todas mis intuiciones llegaron queriendo verme sufrir, y me vieron” (Benedetti parafraseado).

¿Sería mi frialdad inicial el reto que la mantenía enamorada? ¿Algún masoquismo, alguna filia, algún fetiche? ¿Alguna meta alcanzada? No importa hoy, muy tarde.

Años han pasado. El reto que viene es grande, recibimos lo mismo que hemos dado. ¿Cuál es el problema? Exactamente ese; lo que hemos dado.

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¿Se puede escribir sin preposiciones? El ejercicio/reto de esta semana consiste en NO UTILIZARLAS. #ColectivoDetroit

Preposiciones: A, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras, mediante y durante. Y añado: vía y versus.

Locuciones preposicionales: debajo de, detrás de, enfrente de, a favor de, en medio de, en contra de, a través de, encima de, de acuerdo con, rumbo a, camino de, a fuerza de, junto con, en vez de, por delante de, junto a, antes de, con arreglo a, lejos

El tema escogido es el amor y el sexo, o ambos. Puede ser el relato de un ideal, o de una experiencia. La mezcla de ambos. Puede ser sobre vosotros, o no, o sólo a ratos. Pero en todo caso, el texto no puede contener preposiciones. Esto es lo más Oulipo que hemos hecho nunca, y un verdadero reto sintáctico.
Recordad que al no utilizar preposiciones, algunos verbos de régimen quedan descartados, y también se hará más difícil introducir el sintagma nominal. Tampoco se valen las locuciones preposicionales o los artículos contractos (por ejemplo, “al” o “del”).

Os resolveremos cualquier duda gramatical que pueda surgir en nuestro nuevo email: colectivodetroit@gmail.com (let’s go, use it!) También os aconsejamos que el texto no supere las 500-600 palabras (si no, la dificultad puede convertirse en drama).

Instrucciones, ¿Como participar?
  1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
  2. Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
  3. Escribir lo que te sugiera.
  4. Publícalo en tu espacio.
  5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
  6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.
No olvides compartir el proyecto #ColectivoDetroit, se trata de que cada vez podamos leer más ejercicios, compartir la experiencia, y aprender un@s de otr@s.
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¿Un poco de inspiración?  Comparto algunos ejercicios de la semana:
Pre(po)si(ci)ónala (Adri/Billetedecercanias)
Amor y sexo sin preposiciones. (Jen/Quiero ser como maude)
(: No estoy del todo seguro, quizá se ha escapado alguna preposición indecorosa. Apenas llegue a las 282 palabras.

 

Adan y Eva / Fragmento / Jaime Sabines

Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden. ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas?

Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas.

¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles?

Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo.

Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.

Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.

¿Por qué nos separaron? Me haces falta para andar, para ver, como un tercer ojo, como otro pie que sólo yo sé que tuve.